Más Información

Socio de Bermúdez, presunto líder de “La Barredora”, pagó eventos de precampaña de Adán Augusto, cuando éste era “corcholata”

"El Cuini" está en negociaciones con EU para no ir a juicio y una posible resolución de su caso; pide posponer audiencia

Baja homicidio doloso en 44%, destaca Sheinbaum; son 38 homicidios menos diarios que en septiembre de 2024, indica

Tras desactivar emergencia, FGJ investigará causas del colapso en edificio de la calzada San Antonio Abad; rescate concluye con tres trabajadores muertos

Ejército intentó capturar vivo a “El Mencho”; pruebas de su abatimiento fueron entregadas a la FGR: Trevilla

Empresario tabasqueño del fiestón de XV años acumuló deuda fiscal de 3 mdp; una de sus empresas omitió declarar venta de 7 millones de litros de combustible

"No, que cada quien decida"; Sheinbaum descarta último llamado a PT y PVEM a reconsiderar y apoyar la reforma electoral

SIP reporta uno de los "peores" años para la libertad de prensa en las Américas; ve en México "inefectividad de mecanismos de protección"

Muere el escritor Alfredo Bryce Echenique a los 87 años; de los últimos representantes del boom latinoamericano
Bogotá.— El periodista del diario estadounidense The New York Times Nicholas Casey salió de Colombia argumentando que recibió “acusaciones falsas” del oficialismo, debido a una publicación de su autoría que compromete a las fuerzas militares.
“He tomado la medida de mantenerme fuera del país por las acusaciones falsas que fueron lanzadas ayer [sábado] en Twitter por [la senadora oficialista] María Fernanda Cabal y replicadas por varios políticos en las últimas 24 horas”, señaló ayer Casey en un mensaje enviado a la prensa.
En el reportaje Las órdenes de letalidad del ejército colombiano ponen en riesgo a los civiles, según oficiales publicado el sábado, el periodista denunció que el ejército colombiano estaba exigiendo a sus tropas “duplicar” las bajas y capturas en combate, sin pedirles “perfección” ni total “exactitud” en el momento de “ejecutar ataques letales”. El periodista se basó en órdenes escritas, así como entrevistas con altos oficiales. En el artículo, se señala que el gobierno estaría ejecutando “otra encarnación” de los llamados “falsos positivos”, como se conoce al escándalo de ejecuciones extrajudiciales de civiles cometidas por la fuerza pública entre 2002 y 2008 para hacerlos pasar por guerrilleros caídos en combate.
Las reacciones no se hicieron esperar. La congresista María Fernanda Cabal, del partido político del gobierno, tuiteó fotos del corresponsal y escribió “Este es el ‘periodista’ Nicholas Casey, que en 2016 estuvo de gira con [la guerrilla de] las FARC en la selva ¿Cuánto le habrán pagado por este reportaje? ¿Y por el de ahora, contra el ejército de Colombia?”.
El Times le respondió a la senadora en la misma red social. “The New York Times no toma partido en ningún conflicto político en ninguna parte del mundo. Informamos de manera precisa e imparcial... En este caso, informamos de lo que dicen los documentos escritos por el ejército, así como información proveniente de los mismos oficiales colombianos”, señaló.
El presidente Iván Duque aseguró que su gobierno tiene “tolerancia cero” con las violaciones de derechos humanos por parte de miembros de las Fuerzas Armadas y de la policía.
El ministro de Defensa, Guillermo Botero, afirmó que el artículo del Times “está lleno de inconsistencias” en cuanto a fechas, informes y unidades militares citadas, y que en vista de que “se informa o se insinúa que hay servidores de la fuerza pública que consideran que recibieron una orden que eventualmente ha podido ser ilegal”, pidió a la fiscalía investigar el caso.
El director para las Américas de la ONG Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, se pronunció temprano el sábado sobre el artículo del diario estadounidense. “Estas prácticas sugieren que el actual ejército y el Ministerio de Defensa no han aprendido nada de uno de los capítulos más oscuros de la historia de Colombia, el de los falsos positivos”, tuiteó. Según HRW, “más de 3 mil civiles” habrían sido asesinados de esa forma en ese periodo.
Sobre las acusaciones de Cabal contra Casey, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) dijo que “los señalamientos injustos de funcionarios o líderes políticos que vinculan a periodistas con acciones ilegales con el propósito de desacreditar su trabajo son muy peligrosos ya que pueden ser entendidos como instigaciones o apoyos a las agresiones en contra de la prensa”.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]














