La distribución de 10 mil detectores de gas, cuya entrega arrancó esta semana como parte de un plan para prevenir fugas y peligros asociados —como intoxicaciones o explosiones—, se hará en las unidades habitacionales “más vulnerables” de la Ciudad de México, principalmente aquellas muy antiguas, con más de 40 años, detalló la secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), Myriam Urzúa.
“Estamos hablando de unidades habitacionales que son muy antiguas, son unidades que tienen más de 40 años en general. ¿Dónde se ubican? Fundamentalmente aquellas que han tenido algunos problemas en términos de intoxicación o fugas de gas”, precisó.
Señaló que las unidades habitacionales con estas características están localizadas en las alcaldías Iztacalco, Coyoacán, Iztapalapa, Benito Juárez, Gustavo A. Madero e incluso Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc, de esta última, dijo, particularmente en la zona más antigua.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Urzúa Venegas comentó que la cifra de 11 incidentes por fuga de gas que se registran cada día en la capital es un promedio de los últimos años, pero advirtió que las autoridades están preocupadas “por la cantidad de intoxicaciones que tenemos en muchos lugares, o de estas grandes explosiones por acumulación de gas, como la que acaba de pasar ahí en Coyoacán. También tuvimos [recientemente] una grande en Iztacalco”.
“Es decir, esto está repartido en toda la Ciudad, y esto queremos, de alguna manera, hacer un trabajo casa por casa para que las personas sepan que tiene que haber también corresponsabilidad y tienen que preocuparse de la seguridad interna de sus viviendas”, explicó.
Como parte de esta corresponsabilidad con los habitantes, la funcionaria enlistó algunas recomendaciones para garantizar la seguridad en los hogares, tales como revisar que los tanques de gas no estén caducos —generalmente, los tanques estacionarios no duran más de 10 años y deben cambiarse, expuso— así como revisar las válvulas que deben cambiarse cada siete años e inspeccionar toda la tubería.
Adicionalmente a la entrega de los detectores de gas, señaló que se han distribuido cerca de 800 planes familiares de protección civil a la población; además, se están dando pláticas y capacitación a los ciudadanos y a los vecinos de estas unidades habitacionales, “para que estén cada vez más preparados para atender este tipo de emergencia”.
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