Las bebidas calientes antes de dormir han vuelto a convertirse en protagonistas del universo wellness. Basta con abrir las redes sociales para encontrarse con recetas de , moon milk o espumoso prometiendo noches más tranquilas, menos ansiedad y una sensación inmediata de relajación. Pero entre tantas tendencias virales, surge la pregunta inevitable: ¿realmente funcionan?

De acuerdo con los expertos, algunas bebidas elaboradas a base de leche, especias o infusiones sí contienen compuestos asociados con relajación mental o mejor calidad del sueño.

Sin embargo, es importante señalar que no existen fórmulas milagrosas para conciliar el sueño y que gran parte de sus efectos dependen tanto de la composición de cada ingrediente como de los hábitos generales de descanso.

Tal como explica Raquel Pérez de León García, nutrióloga del deporte, muchas de estas bebidas han llamado la atención de la comunidad científica por sus posibles efectos sobre el estrés, la ansiedad o el sueño, aunque la evidencia todavía varía dependiendo de cada ingrediente.

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Golden milk: la bebida dorada que se volvió un ritual nocturno

La llamada golden milk —o leche dorada— es probablemente una de las bebidas relajantes más populares de los últimos años. Se prepara con leche animal o vegetal, cúrcuma, canela, pimienta y jengibre, y su fama comenzó gracias al auge del wellness inspirado en prácticas ayurvédicas.

Según explica Raquel Pérez de León García, la cúrcuma contiene curcumina, un compuesto que ha sido estudiado por sus posibles efectos sobre la ansiedad y el estrés.

“La curcumina puede influir en neurotransmisores relacionados con el bienestar, como la serotonina, además de participar en mecanismos antioxidantes asociados con el manejo del estrés”, señala.

Su popularidad no es casualidad. Diversas revisiones científicas publicadas han analizado el potencial de la curcumina para disminuir síntomas relacionados con ansiedad y depresión, especialmente en contextos de estrés crónico.

Sin embargo, la especialista aclara algo importante: muchos de esos estudios utilizan dosis considerablemente más altas que las presentes en una taza cotidiana de golden milk.

Es decir, aunque sí existe un respaldo científico sobre las propiedades de la curcumina en la salud, una bebida casera no debe entenderse como un tratamiento médico ni como una solución inmediata para el insomnio o la ansiedad.

Aun así, el ritual nocturno sí puede ayudar indirectamente. Preparar una bebida con leche caliente antes de dormir favorece momentos de pausa, disminuye la estimulación mental y puede convertirse en una señal de relajación para el cerebro.

La llamada golden milk es una de las bebidas relajantes más populares de los últimos años. Foto: Osha Key para Unsplash
La llamada golden milk es una de las bebidas relajantes más populares de los últimos años. Foto: Osha Key para Unsplash

Matcha: calma mental sin efecto sedante

Aunque normalmente relacionamos el matcha con productividad y energía, su efecto sobre el cuerpo es bastante más complejo que el del café. “El té de matcha contiene L-teanina, un aminoácido responsable de gran parte de sus efectos calmantes”, explica Raquel.

La L-teanina ha sido estudiada por su capacidad para favorecer estados de relajación mental al influir en neurotransmisores asociados con el bienestar, como serotonina, dopamina y GABA.

Por ello, muchas personas describen el matcha como una sensación de calma con enfoque mental.

Sin embargo, hay un detalle importante: el matcha también contiene cafeína. Por dicha razón, su efecto no suele ser sedante ni induce sueño directamente. Más bien produce un estado conocido como “relajación alerta”, donde disminuye la fatiga mental sin provocar la agitación típica de otra clase de bebidas estimulantes.

El interés científico sobre este aminoácido ha sido tan grande que incluso medios especializados en bienestar y salud, como GQ US, han retomado investigaciones que relacionan la L-teanina con una sensación de calma mental y mejor manejo del estrés que se vive cotidianamente.

El matcha produce un estado conocido como “relajación alerta”. Foto: Aneta Voborilova para Unsplash
El matcha produce un estado conocido como “relajación alerta”. Foto: Aneta Voborilova para Unsplash

Té de manzanilla con un toque de leche

Entre todas las nocturnas, la manzanilla o chamomille sigue siendo una de las más estudiadas y de las favoritas de nuestras abuelitas. A diferencia de muchas tendencias wellness recientes, sí existe evidencia clínica sobre algunos de sus efectos.

“La manzanilla ha demostrado ser eficaz para reducir ansiedad en algunos ensayos clínicos”, explica la nutrióloga del deporte Raquel Pérez de León García.

Diversas investigaciones también han encontrado mejoras en la calidad del sueño tras su consumo regular, especialmente en personas con problemas leves relacionados con ansiedad o descanso interrumpido.

El National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH, por sus siglas en inglés), reconoce que existen estudios preliminares que relacionan la manzanilla con la reducción de ansiedad y posibles beneficios sobre el sueño, aunque aclara que todavía se necesita más evidencia científica para confirmar todos sus efectos.

La especialista añade que los resultados parecen más notorios en aquellas personas que presentan trastornos de ansiedad diagnosticados que como un simple relajante casual. Aun así, sigue siendo una de las opciones más utilizadas para favorecer sensación de calma antes de dormir.

Cuando se combina con leche tibia, el efecto reconfortante suele aumentar, pero no necesariamente porque provoque sueño inmediato, sino porque ayuda a crear una rutina nocturna asociada con el descanso y la relajación.

¿Qué pasa con la famosa moon milk?

La llamada moon milk no tiene una sola receta. Generalmente mezcla leche caliente con ingredientes como lavanda, miel, canela, nuez moscada o adaptógenos como ashwagandha.

Aunque varios de estos ingredientes continúan estudiándose y todavía falta evidencia sólida en algunos casos, la popularidad de la moon milk tiene mucho que ver con la experiencia emocional que genera. Porque dormir mejor no depende únicamente de un ingrediente específico.

También influyen factores como el estrés acumulado, la exposición a pantallas, el exceso de cafeína, la ansiedad y los horarios de sueño irregulares. En otras palabras: ninguna bebida puede compensar una rutina completamente caótica.

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