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Ciudad Juárez.— A unos pasos del Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez está un puente peatonal que se ha convertido en un sitio de esperanza y agradecimiento para cientos de familias.
Lo llaman el puente de los sueños, también de la esperanza. Está ubicado sobre Paseo de la Victoria y la calle Ramón Ribera Lara; ahí esperan los familiares de quienes van al Consulado a realizar sus trámites migratorios para poder ingresar de manera legal a Estados Unidos.
Las personas que logran sus documentos de residencia, permisos de trabajo o de estudio dejan, como testimonio, un candado en el puente. Cada uno tiene una fecha y, en su mayoría, expresiones de alegría, agradecimiento y de fe.
“Dios con ustedes”, “sí se pudo y sí se puede. Fe en Dios”, “Con Dios todas las cosas son posibles”, son algunas de las frases que se leen en las decenas de candados.
El espacio, ahora, no solo es un cruce de paso o de espera, sino también de apreciación y de fe, pues quienes ven los candados les toman fotos y les dan esperanzas para seguir con sus procesos y buscar un mejor futuro en Estados Unidos.
A un año del regreso de Donald Trump a la presidencia de ese país, no solo se complicó la situación para los migrantes que buscaban el asilo por medio de la aplicación CBP One, sino también los que tenían trámites pendientes o en proceso con migración.
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En busca de la residencia
Legario y Yesenia son un matrimonio que esta semana visitó Ciudad Juárez desde su hogar en Bakersfield, California, para llevar a cabo su trámite de residencia.
Con emoción y también incertidumbre, la pareja llegó el fin de semana a la frontera porque el lunes 12 de enero tuvieron su primera entrevista en este Consulado.
“Nosotros venimos de Bakersfield, tenemos siete años para arreglar el trámite. Por el covid-19 todo se paró. Generalmente tarda tres años, pero ahora lo retomamos y yo estoy solicitando la residencia para mi esposa. Todavía no nos han aprobado, nosotros confiamos en Dios que todo va a salir bien. No nos queda más que confiar en el trámite”, dice Legario Acosta a EL UNIVERSAL.
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La pareja asegura que, a la fecha, ha gastado más de 7 mil dólares en el trámite, ya que para llegar a Juárez contrataron un servicio, tanto para el papeleo, como para moverse por la zona y estar seguros.
“En el otro lado [Estados Unidos], Ciudad Juárez tenía una reputación fea, pero nosotros vemos que está tranquilo. Nos sentimos seguros. Esperamos en Dios que nuestro trámite sea favorable y eso de los candados es muy bonito, nos gustó mucho. Nosotros vamos a comprar uno y lo vamos a poner, porque tenemos un hijo que también está en el proceso y pondrá el suyo enseguida del de nosotros”, indica Legario.
Ellos prevén que el resultado de su trámite sea favorable y así puedan unirse a los cientos de personas que día tras día dejan su candado en el puente, como agradecimiento.
Entre nerviosismo y tristeza
En el mismo puente está Alicia —quien pidió usar ese nombre para ocultar su identidad—. Viene desde Morelos para acompañar a sus cuatro hijos, quienes buscan la residencia para irse a Estados Unidos, donde vive su padre.
Alicia dice estar nerviosa y triste a la vez, pues de lograr el trámite, sus hijos se irán de México y ella se quedará sola en este país.
Relata que, a la fecha, han invertido más de 150 mil pesos en los trámites para la residencia, por lo que espera que el trámite concluya de una manera favorable.
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Ella los espera paciente viendo hacia el Consulado, y con los candados listos para ponerlos, si todo sale bien.
En el recorrido realizado por EL UNIVERSAL se constataron las lágrimas de alegría que compartían las familias que lograban su proceso migratorio y por teléfono le avisaban a sus demás parientes.
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