En el estado de Paraná y con una población de 300 mil habitantes, la ciudad de Foz de Iguazú es el punto donde limita con Argentina y Paraguay. Es, además, la entrada a las , maravilla natural que puedes conocer por tierra, navegando el río Iguazú a bordo de una embarcación o en helicóptero.

¿Cuándo es el mejor momento para visitar Foz? La respuesta de los locales es “cuando mejor le acomode a cada uno”. La zona se distingue por un clima subtropical, cálido y húmedo casi todo el año.

Ahora mismo, Paraná está en pleno otoño (de marzo a junio), con temperaturas entre los 15 °C y los 25 °C. No hay tantas lluvias y baja la afluencia de turistas.

Pero antes de contemplar la inmensidad de aquellas caídas estrepitosas de agua, hagamos una primera parada en São Paulo. Sin espacio para la especulación, es una ciudad vibrante, con gran variedad de parques, atractivos culturales y, sobre todo, oferta gastronómica.

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La urbe de “concreto blanco” se convierte en un atractivo relevante por sí solo. Es la capital financiera de Brasil, pero también una megalópolis creativa, apasionada del arte y la arquitectura de vanguardia. Es trasnochadora, reconocida en varias ocasiones por su animada vida nocturna.

Hicimos un viaje de menos de una semana entre São Paulo y Foz de Iguazú. Para que sea más fácil armar la agenda de actividades, aquí van 11 experiencias o paradas imperdibles entre ambas ciudades.

En São Paulo

  • 1. Avenida Paulista

No hay mejor día para recorrer su avenida emblemática que en domingo, cuando solo se permite el flujo de bicicletas y peatones. ¿Un respiro antes de continuar por el cauce asfáltico? Tal vez se le puede dar sabor con un pastel (una especie de empanada) y jugo de caña de azúcar.

Foto: Guillherme Stecanella. Unsplash
Foto: Guillherme Stecanella. Unsplash

La Paulista, que se considera el corazón financiero y comercial de la ciudad, abraza también al Museo de Arte de São Paulo (MASP), compuesto por dos edificios de estilo brutalista y una colección de más de 11 mil obras de artistas brasileños y extranjeros, y el Parque Trianon, con una probadita de los escenarios naturales de Brasil.

  • 2. Parque Ibirapuera

En São Paulo, un acercamiento más extenso a la naturaleza lo proporciona el Parque Ibirapuera, símbolo histórico de la ciudad con una superficie de 158 hectáreas. Desde muy temprano, los caminos adornados por árboles se convierten en la ruta de aquellos amantes del running, quienes suelen despojarse de sus camisetas con el fin de tener una práctica más cómoda.

Foto: iStock
Foto: iStock

Para un recorrido que siga su trote, los visitantes pueden rentar bicicletas duales o de dos plazas, con la posibilidad de detenerse en puntos atractivos para una foto que incluya los lagos o los edificios proyectados por el reconocido arquitecto Oscar Niemeyer, también autor de la infraestructura icónica de Brasilia, la capital.

  • 3. Beco do Batman

Así como la Ciudad de México cuenta con un barrio bohemio como lo es Coyoacán, São Paulo tiene Vila Madalena y su famoso corredor Beco do Batman, donde los colores toman forma de murales y grafitis, obras de los más diversos estilos, algunas con ese “tinte” de crítica social. Pasarás un buen rato recorriendo cada pieza y tomando fotos en este museo a cielo abierto.

Esta expresión urbana es la protagonista del corredor artístico que nació en 1975 y fue integrado a la ruta turística de la ciudad desde 2010.

Mitch Altman. Flickr
Mitch Altman. Flickr

El barrio invita a sentarse al interior de un local para disfrutar de una cerveza o un helado, sin que se pierda la sensación de estar en una galería.

Vila Madalena gusta por su oferta cultural, sus restaurantes, bares y una animada vida nocturna. Igualmente encuentras artesanías y accesorios.

  • 4. Museo del Futbol

Sí, Brasil son sus playas, su diversa fauna y su flora, su variada gastronomía, y, no menos importante, su pasión por el balón. El complejo que le rinde homenaje a los múltiples aspectos de este deporte es el Museo del Futbol.

No se requiere ser un fanático del futbol. Lo que más llama la atención es su museografía interactiva para conocer el impacto de los astros brasileños, encabezados por Pelé y las repercusiones sociales que han surgido solo por el hecho de que ruede un balón.

Foto: Museu do Futebol
Foto: Museu do Futebol

El recinto, abierto en 2008, se encuentra dentro del tradicional Estadio Pacaembú y alberga una tienda para comprar todo tipo de recuerdos.

  • 5. A Casa do Porco

Las puertas de este restaurante se abren inmediatamente a todos los comensales. Su fachada no solo luce el emblema del establecimiento, también los distintos reconocimientos que ha conseguido a lo largo del tiempo, entre ellos la inclusión en la famosa Guía Michelin.

La cocina abierta y la decoración algo informal del lugar, de la que destacan figuras de cerdo, dejan saber a los comensales que su paladar se inundará de sabores nada convencionales.

Foto: A Casa Do Porco
Foto: A Casa Do Porco

La orquesta de meseros comienza a llevar los platos de carne de cerdo. Por supuesto, le explican a los presentes cómo se fusionan los sabores tradicionales con los contemporáneos. Pese al estilo desenfadado del restaurante, nada de lo que se sirve es casualidad, advertencia que se lee desde su singular carta.

  • 6. Mercado Municipal

Pocas cosas de una ciudad pueden ser tan coloridas como los mercados, la exposición más directa de la materia prima para los platillos locales. La regla la cumple el Mercado Municipal, que tiene exhibidas, como un escenografía, desde especias hasta carnes frías. Entre los pasillos, los dependientes de las frutas “dan la prueba” de su producto casi de manera obsesiva.

Foto: 
Mark Hillary. Flickr
Foto: Mark Hillary. Flickr

Ubicado en la zona centro, concentra más de 300 locales en un edificio de estilo ecléctico construido entre 1928 y 1933, así como pequeños restaurantes en los que preparan desde sándwiches (como el de mortadela) hasta la tradicional feijoada, el plato típico de Brasil, un guiso con frijoles y carne.

Foz de Iguazú

  • 7. Cataratas del Iguazú

Estar en el Parque Nacional Iguazú, Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco desde 1986, significa tener el privilegio de observar una expresión majestuosa de la naturaleza: las cataratas del Iguazú, situadas en la triple frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay.

El arribo desde Foz de Iguazú se facilita gracias a la Estación Internacional de Autobuses de la localidad, con diversas corridas a lo largo del día.

El traslado, de la entrada del parque a los velos de agua del lado brasileño, se hace en camionetas tipo van, lo que es muy conveniente para quienes se hospedan en el Hotel das Cataratas, el único alojamiento dentro del área protegida, ya que el equipaje llegará directo a sus habitaciones.

Si el recorrido de las cataratas está programado por la mañana (un trayecto a pie de alrededor de 1.5 kilómetros), lo interesante será observar que la pasarela de concreto, perfectamente habilitada para los viajeros, permite descubrir las distintas caídas. De hecho, están distribuidos amplios miradores para capturar una foto de recuerdo a lo largo de este sendero.

Foto: iStock
Foto: iStock

Hay un momento en el que tienes la sensación de poder tocar las cortinas de agua al estar frente a la Garganta del Diablo, un conjunto de saltos abrumadores de hasta 80 metros de altura. Esta vista se puede recorrer casi de extremo a extremo, en una breve pero envolvente pasarela natural.

Los visitantes deben estar preparados para ser abrazados por una fuerte brisa, producto de los intempestuosos caudales. Imposible mantener los ojos abiertos o la ropa seca. Precisamente esta área es la elegida por los influencers para grabar “el gancho” de su contenido.

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La califican como uno de los mejores puntos de observación de las cataratas del Iguazú en general. Quedar empapado tanto por el agua como por el sudor ganado en el recorrido no es nada cuando se es testigo de una de las maravillas de la naturaleza.

El recorrido se puede alargar por un par de horas; lo ideal es sellarlo desde lo más alto y, para ello, hay que subir al elevador panorámico, afianzado a una de las paredes de roca del lado brasileño, con una altura de unos 40 metros aproximadamente.

- ¿Cuándo quieres ir a ver las cataratas?

En lluvias: De diciembre a febrero es verano, así que también hay temperaturas altas y mucha humedad. Las cascadas están en su máximo esplendor. Desventajas: hay muchos turistas y la crecida de ríos puede provocar cierres en pasarelas y miradores.

Temporada seca: Va de junio a agosto. El clima es más agradable y hay menos lluvias. El caudal es mucho menor (se pueden ver las paredes de roca que casi siempre están cubiertas por las cortinas de agua), pero el paisaje no deje de impresionar.

Meses de transición: Son de marzo a mayo y de septiembre a noviembre). Es lo más cercano a lo mejor de dos mundos: las caídas de agua siguen siendo vistosas y el clima es más amigable: menos lluvias y, también menos calor.

  • 8. Macuco Safari

Se puede estar aun más cerca de las cataratas del Iguazú y quedar completamente empapado durante una excursión por el río Iguazú, a bordo de un bote bimotor. La embarcación enfrenta tramos violentos al chocar con ciertas corrientes, pero nada que ponga en riesgo a los pasajeros.

Incluso, el bote se acerca lo suficiente a las cortinas de agua como para percibir la furia torrencial. Esta emocionante travesía tiene una duración de 30 minutos.

Foto: iStock
Foto: iStock

Si eres de los que suelen registrar cada aspecto de los viajes, lo óptimo es que contrates el paquete que incluye fotos y clips, a cargo de los mismos conductores.

Por cierto, antes de llegar a la zona de embarque, los visitantes hacer una excursión en dos etapas: la primera es un trayecto de dos kilómetros en un vehículo eléctrico de varias plazas por el interior del bosque nativo, en tanto que la segunda parte consiste en una caminata a través de un sendero natural (habilitado) de unos 600 metros que expone desde árboles centenarios hasta fauna silvestre. Hay que mantenerse bien hidratado ante un calor húmedo.

  • 9. Parque das Aves y paseo en helicóptero

Frente a la entrada del Parque das Aves, el helipuerto Helisul recibe a sus pasajeros para llevarlos a un vuelo panorámico de menos de 20 minutos. Desde las alturas, te das cuenta de la inmensidad de las famosas cataratas que se precipitan en medio de un mar de selva de verde vibrante.

Y ya, nuevamente en tierra, solo hace falta cruzar la calle para llegar al Parque das Aves, dedicado a la conservación de especies de la Mata Atlántica, uno de los biomas más amenazados del planeta.

Foto: Istock
Foto: Istock

Hay macucos, periquitos, loros, jacutingas, tucanes y guacamayos. El sonido que producen ciertas especies inmediatamente llama la atención. No por nada los encargados de la reserva dicen que se trata de la atracción más visitada de Paraná, después de las mismas cataratas.

En esta institución también conoces detalles del comportamiento de las aves.

  • 10. Hotel das Cataratas

Con el exclusivo sello de Belmond —una colección de hoteles de gran lujo— Hotel das Cataratas es el único de Brasil que se encuentra dentro del parque nacional, a unos pasos de los saltos de agua. Además de una alberca climatizada, de dos restaurantes de alta cocina y un bar, cuenta con un mirador con vista a las cataratas.

No te pierdas el atardecer desde este punto y tampoco olvides llevar el repelente contra mosquitos o lo lamentarás.

Foto: Belmond Hotel das Cataratas
Foto: Belmond Hotel das Cataratas

La propiedad es una hacienda de estilo colonial portugués de la década de los cincuenta. Sus elegantes habitaciones y suites de tonos claros están decoradas con obras de arte y tejidos artesanales. Algunas tienen vistas únicas hacia la maravilla natural.

A través del concierge se pueden reservar experiencias, como el vuelo en helicóptero, el paseo en bote, con costo extra.

Los huéspedes tienen el privilegio de ver el amanecer en las cataratas, antes de la hora de entrada de los visitantes (9:00 horas) y después de la hora de cierre. En ocasiones se organizan recorridos bajo la luna.

  • 11. Churrasquería Búfalo Branco

Cambiamos de ambiente. Antes de llegar a las cataratas del Iguazú, hicimos una parada en la Churrasquería Búfalo Branco, donde los comensales prestan mucha atención cómo los cortes selectos se cocinan lentamente a las brasas. Los complementos a elegir son los típicos de una parrillada brasileña, como pan de ajo, cebolla asada, piña en brocheta y queso artesanal.

Foto: Churrasquería Búfalo Branco
Foto: Churrasquería Búfalo Branco

El truco para probar la mayor variedad posible de carnes es pedir un corte pequeño cada vez que los meseros se aproximen. Incluso los fanáticos de las parrilladas no dejarán de sorprenderse de los sabores que se desencadenan en el paladar.

Cerramos con un postre, en la zona central de Foz de Iguazú se estableció Oficina do Sorvete, con múltiples sabores de helado artesanal, algunos son 100% locales.

La idea de este proyecto es tener un impacto tanto en lo social como en los ambiental, al consumir las frutas autóctonas y revertir el proceso de extinción de los árboles de la región. Si tienes oportunidad de reservar una cata en la que se dan detalles sobre los objetivos sustentables del local, no la desaproveches.

Guía del viajero

  • Visa

Los mexicanos no necesitan el documento para entrar a territorio brasileño.

  • Temporada alta

En verano (enero y febrero), Semana Santa y julio. En estos periodos hay más turistas y los precios son más elevados. Considéralo al planear tu viaje.

  • Quién te lleva

Aeroméxico y Latam tienen vuelos directos a São Paulo. El trayecto es de unas nueve horas y media. Los vuelos internos son operados por Latam Airlines y Gol. A Foz de Iguazú se hacen un par de horas.

  • Dónde dormir

Nuestra experiencia fue en los lujosos Tivoli Mofarrej São Paulo (desde $8,000 pesos por noche, por habitación) y en el Hotel das Cataratas (desde $18,000 pesos), ubicado dentro del Parque Nacional de Iguazú: desde sus instalaciones es posible ver las cataratas.

Foto: iStock
Foto: iStock
  • Vuelos + hospedaje

Para una estancia de dos noches en São Paulo y dos en Foz de Iguazú, en los hoteles mencionados, considera entre $90,000 y $140,000 pesos por persona. Incluye actividades y los vuelos de conexión y el redondo desde la CDMX.

  • Ropa

Dado que São Paulo es una ciudad con una amplia oferta de espacios y recorridos, lo mejor es usar prendas y calzado cómodos.

En Foz de Iguazú, sobre todo en las cataratas, viste playera y short.

No es exagerado decir que en algunos días requerirás hasta tres cambios de ropa.

  • ¿Efectivo o tarjeta?

Pagar con tarjeta de crédito o apps es totalmente seguro en los distintos locales comerciales. No es mala idea contar con unos 100 reales en efectivo (alrededor de 20 dólares) al día para cualquier emergencia.

  • Moneda

Un real equivale a 3.44 pesos aproximadamente. Hay casas de cambio en la terminal aérea, al igual que en la avenida Paulista.

  • Guías locales en español

En Foz: Diogo Marcel. Tel. +55 4599 114 9952.

En Sao Paulo: Juan Carlos Villegas. Tel. +55 1196 500 7466.

  • Touroperadores

Cataratas del Iguazú Urbia Cataratas (cataratasdoiguacu.com.br). Precio de entrada al Parque Nacional: desde $500 pesos.

Macuco Safari: Feel Brasil (macucosafari.com.br). Precio: desde $2,700 pesos.

Parque das Aves: institución privada (parquedasaves.com.br). Entrada: desde $380 pesos por persona.

Helipuerto Helisul (passeiodehelicoptero.com.br). Vuelos desde $2,400 pesos por persona.

  • Datos móviles

Alquila un plan vía eSIM con Airalo, Holafly o Saily. Los hoteles y puntos de reunión como restaurantes abren su red inalámbrica a los clientes.

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