Los grandes bancos que operan en México cerraron 2025 con buenos resultados, pero encaran 2026 con mayor cautela ante la incertidumbre por la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la política comercial estadounidense, advirtió Fitch Ratings.
La agencia señaló que, pese al estancamiento del PIB y a la baja en las tasas de referencia durante el año pasado, las principales instituciones mantuvieron una rentabilidad sólida y niveles de capital por encima de los requerimientos regulatorios y de capacidad total de absorción de pérdidas.
No obstante, anticipó que el desempeño podría divergir más en función de la mezcla de cartera, eventos crediticios específicos y la capacidad de ejecución en diversificación y crecimiento.

Durante el cuarto trimestre de 2025, el fondeo basado en depósitos y los ingresos por comisiones respaldaron los resultados. El capital y la liquidez permanecieron sólidos, incluso en un entorno de tasas menos favorable, mientras que la optimización del costo de financiamiento y una elevada proporción de depósitos a la vista ayudaron a proteger márgenes en algunos bancos.
A nivel sectorial, Fitch estima que el crédito crecerá a un ritmo medio de un solo dígito en 2026, en un contexto de PIB moderado. El financiamiento corporativo y comercial seguirá rezagado y sensible a la relación comercial con Estados Unidos, mientras que el crédito al consumo liderará la expansión. La digitalización y la baja penetración bancaria podrían apoyar el crecimiento, aunque difícilmente compensarán los riesgos crecientes del entorno operativo.
En depósitos, detalló, BBVA México mantuvo el liderazgo, con un crecimiento anual de 10.3% en 2025. Banorte conservó una mezcla estable de 70% en depósitos a la vista y 30% a plazo, con un aumento de 12% en depósitos principales y sólida liquidez. Por su parte, Santander México reportó un crecimiento de 7.3% en depósitos, apoyado tanto en recursos a la vista como a plazo, reflejando una base de fondeo diversificada.
En calidad de activos, las diferencias comenzaron a ser más visibles, aunque el índice de morosidad del sistema se mantuvo en un sólido 2.2% al cierre del cuarto trimestre de 2025. En Banorte, la morosidad subió a 1.4% y el costo del riesgo a 1.8%, influido por el crecimiento y ciertas exposiciones comerciales.
Lee también Moody’s prevé más competencia entre bancos en México y nuevos participantes
Por su parte, Banco del Bajío mejoró sus métricas, con una mora de 1.49%, cobertura de 126.5% y costo del riesgo de 0.75%.
BBVA México reportó morosidad estable en 1.6%, con cobertura de 185.8% y costo del riesgo de 3.1%. Santander México cerró 2025 con una mora de 2.06% y cobertura de 148.11%, mostrando mejora frente a periodos previos.
En utilidades, también hubo diferencias. BBVA México incrementó su ganancia neta 6.2% anual, apoyado en mayores márgenes financieros, comisiones y resultados de intermediación. Banorte elevó su utilidad 5%, impulsado por crecimiento del margen financiero, expansión de ingresos no financieros y control de costos.
Santander México destacó con un alza de 25.8% en su utilidad neta, favorecido por mayor margen financiero, comisiones y menores provisiones.
Lee también Anticipan despegue de la banca digital en México este año
En contraste, Banco Inbursa reportó una caída de 11% en su utilidad neta de 2025, afectada por impactos no recurrentes y no monetarios relacionados con ingresos operativos de mercado. La administración prevé menos resultados extraordinarios en 2026 y un crecimiento del margen de interés neto respaldado principalmente por el aumento en préstamos.
Para 2026, las guías de los bancos apuntan a un crecimiento continuo del balance, aunque con mayor selectividad, dijo la firma.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
mcc
sin interrupciones.
sin límites.