
EU dejó de ser el faro de orientación política para convertirse, para millones, en un país temido, despreciado y odiado

EU dejó de ser el faro de orientación política para convertirse, para millones, en un país temido, despreciado y odiado







Gracias a esa diplomacia sigilosa, Trump nunca habló de México como el estado 52 de la Unión. Tampoco faltó el respeto al país, a sus símbolos y a su historia

