Más Información

Ningún gobierno extranjero puede entrar a nuestro territorio: Sheinbaum; aquí se topan con principios y el pueblo de México, dice

Cae en Sinaloa el hijo de "El Balta" Díaz, exconsuegro de "El Mayo" Zambada; fue arrestado en una taquería de Ahome

Ferroviaria Canadian Pacific Kansas City demanda a México; acusan que proyecto de trenes de pasajeros afecta sus inversiones

Ella es Columba López, la primera mujer al frente de la Sader; asume el cargo con "amor a la patria, la tierra y el campo", dice

Delgado respalda a Ariadna Montiel rumbo a dirigencia de Morena; "su liderazgo nos conducirá a una jornada histórica en el 2027"
Durante la homilía realizada en la Catedral Metropolitana, la cual estuvo copresidida por Franco Coppola, nuncio apostólico de El Vaticano en México, el cardenal Norberto Rivera Carrera manifestó que ante la injusticia, la violencia y el odio, los habitantes de la Ciudad de México tienen el reto de implantar la justicia, la paz y la reconciliación.
“La conversión auténtica nos debe de llevar a rechazar la injusticia, la violencia y el odio para implantar la justicia, la paz y la reconciliación. La Iglesia en su liturgia nos ha invitado a preparar el camino del señor, a enderezar los senderos. Los habitantes de esta gran Ciudad de México tenemos un grande y urgente reto, necesitamos convertirnos para poder convertir. Estamos a tiempo para dejarnos impregnar por el evangelio para capacitar e invitar por medio de palabras y obras a todos los moradores de esta gran urbe a que dejen entran a su vida a Cristo”, dijo.
Exhortó a los fieles capitalinos a seguir el ejemplo del papa Francisco y tomar en serio la tarea de la evangelización como medio para edificar una ciudad más justa y fraterna.
“El papa Francisco nos impulsa con su ejemplo a que tomemos en serio la tarea de la evangelización, la tarea de anunciar a Jesucristo, la tarea de gritarle a nuestros hermanos: ‘En medio de ustedes hay uno que no conocen, uno que pueden hacerlos felices, uno que no los va a defraudar”.
Agregó que en el marco de las celebraciones de la Navidad, ésta corre el riesgo de ser infantilizada y reducida al terreno de lo folklórico, por lo que se debe de tomar con respeto esta celebración religiosa. “[Debemos] ver tras el rostro tierno y amable del niño de Belén la seriedad en la encarnación y de la salvación que viene a ofrecernos”, dijo Rivera.
Al finalizar, el nuncio apostólico agradeció brevemente el cocelebrar el servicio litúrgico.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








