La competencia por atraer nuevas inversiones ya no depende únicamente de incentivos fiscales o ubicación geográfica. De hecho, la disponibilidad de electricidad y gas natural se ha convertido en un factor decisivo para el desarrollo de nuevos proyectos industriales. Un análisis de Banamex advierte que las limitaciones de la infraestructura eléctrica podrían convertirse en una restricción para el crecimiento productivo del país.

En este contexto, los estados buscan fortalecer sus condiciones de competitividad mediante distintas estrategias. Querétaro, por su parte, apuesta por ampliar y reforzar su red para atender una demanda que está en crecimiento, mientras que Hidalgo, en paralelo, desarrolla nueva capacidad de generación con la central de ciclo combinado Tula II.

Leer también

Querétaro amplía una red para atender más demanda

El estado de Querétaro ya cuenta con la central de ciclo combinado El Sauz, alimentada por el gasoducto Naranjos-El Sauz de TC Energía. Inaugurado en 2014, el ducto forma parte de la infraestructura energética que ha acompañado el crecimiento industrial del estado. En 2015, Querétaro captó mil 021 millones de dólares de inversión extranjera directa, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.

La expansión de la continúa. Durante el mes de abril, la CFE habilitó 91 megawatts para suministrar electricidad a varios centros de datos, empresas tecnológicas y fabricantes. Además, un mes antes, la comisión reforzó la línea entre El Sauz y San Ildefonso, cuya capacidad aumentó casi 30%, lo que permite transportar más electricidad a las zonas industriales de Querétaro.

El crecimiento de la actividad económica ha incrementado la presión sobre la red eléctrica. Marco del Prete, secretario de Desarrollo Sustentable de Querétaro, reconoció que las intermitencias y variaciones de voltaje afectan las operaciones.

El funcionario aseguró que ninguna inversión ha dejado de llegar por falta de energía, pero ubicó el principal problema en la distribución, la última etapa antes de que la electricidad llegue a los usuarios. Aun así, explicó que algunas empresas grandes generan parte de su propia electricidad con gas natural.

“Porque gas tenemos, gas tenemos muchísimo. Querétaro es un cruce de gasoductos y tenemos molécula para satisfacer esa demanda. Hoy se está pudiendo generar condiciones para que las propias industrias generen su propia energía y eso ayuda muchísimo para que sigan llegando inversiones”, indicó del Prete en el pódcast Blanco y Negro.

El crecimiento de la actividad económica ha incrementado la presión sobre la red eléctrica. Foto: iStock
El crecimiento de la actividad económica ha incrementado la presión sobre la red eléctrica. Foto: iStock

Hidalgo busca una nueva etapa energética en Tula

Mientras Querétaro refuerza su infraestructura para sostener inversiones ya instaladas, Hidalgo, por otro lado, busca sustituir gradualmente el combustóleo por gas natural.

La CFE está construyendo la central de ciclo combinado Tula II, que tendrá una capacidad de 930 megawatts, suficiente para abastecer aproximadamente a cuatro millones de hogares y reforzar el suministro de la zona centro y el Valle de México.

Además de incrementar la capacidad de generación disponible, el proyecto sustituirá la generación eléctrica basada en combustóleo por generación a gas natural y, a su vez, contribuirá a mejorar la calidad del aire en el corredor industrial Tula-Apaxco, de acuerdo con la empresa. Datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA) indican que el genera alrededor de 30% menos emisiones de dióxido de carbono (CO₂) que el combustóleo.

El potencial beneficio ambiental es relevante debido a las emisiones de la actual termoeléctrica Francisco Pérez Ríos. El Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire (OCCA) ha identificado a esta instalación como una de las principales fuentes de dióxido de azufre que afecta al Valle de México.

Sin embargo, los beneficios proyectados aún dependen de obras que no están concluidas. La central sigue en desarrollo y el gasoducto previsto para abastecerla de gas natural continúa en construcción.

Mientras Querétaro ya opera infraestructura de generación, transporte de gas y transmisión eléctrica que continúa ampliando, Hidalgo aún trabaja para materializar los beneficios de una central de ciclo combinado.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Gas Natural, los estados con acceso a infraestructura gasífera pueden registrar niveles de actividad económica hasta 50% mayores que aquellos que no cuentan con ella. En la competencia por nuevas inversiones, la disponibilidad de podría marcar la diferencia entre unas regiones y otras.

Leer también

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]