Tras 57 días sin atender su labor legislativa, el morenista Enrique Inzunza Cázarez, quien se encuentra imputado en EU por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, retomó a distancia su responsabilidad en la Comisión de Justicia del Senado de la República.
En esta sesión, se tiene previsto que los legisladores realicen un análisis de las iniciativas por las que se expide la Ley General de Justicia Cívica e Itinerante, una de ellas realizada por el emecista Luis Donaldo Colosio Riojas.
Durante su intervención, el senador Inzunza no hizo mención alguna a su situación legal ante los señalamientos por narcotráfico que pesan en su contra, sino que se limitó a seguir el itinerario establecido por la Comisión de Justicia para discutir los anteproyectos presentados.

Cabe destacar que la reaparición ocurre después de semanas de cuestionamientos por parte de legisladores de oposición y diversos actores políticos, quienes habían señalado la falta de actividad pública del senador desde que se hicieron públicas las acusaciones provenientes de Estados Unidos.
Aunque el senador notificó formalmente su reincorporación al Senado desde finales de mayo, no había sido observado participando activamente en reuniones legislativas hasta este jueves, en la Comisión de Justicia presidida por Javier Corral Jurado, con quien sostuvo una reunión hace un mes en Culiacán.
De acuerdo con información difundida previamente, el morenista presentó un oficio para reincorporarse a sus funciones tras una licencia temporal solicitada durante el periodo extraordinario celebrado a finales de mayo.
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El pasado 29 de abril, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció acusaciones formales en contra del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y otros nueve exfuncionarios sinaloenses, entre ellos el senador Inzunza, por supuestos nexos con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con las imputaciones, Inzunza Cázarez facilitó el flujo de drogas a este grupo delictivo a cambio de favores políticos y permanencia en el poder.
Desde entonces, el legislador guinda desapareció del ojo público. Confinado en su natal Badiraguato según sus propias publicaciones, abandonó por completo su labor legislativa y no acudió a ninguna sesión de la Comisión Permanente.
Según justificó en sus redes sociales, decidió no asistir al Congreso de la Unión para que “la derecha” no convierta el recinto legislativo en un “espectáculo indigno”.
Apenas el pasado 17 de junio, dio a conocer de manera definitiva que no solicitará licencia de su escaño en la Cámara de Senadores ni se separará de su fuero hasta que culmine el periodo para el que fue electo “con el voto de cerca de 700 mil sinaloenses”.
“Esa es la responsabilidad que me otorgaron las y los sinaloenses, y la honraré, como hasta hoy, con puntualidad, compromiso y decoro, hasta su término en 2030”, señaló el morenista.
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