Guillermo Martínez

es uno de los 100 derechohabientes del IMSS que al año se ven beneficiados con una novedosa técnica microquirúrgica para reconstruir cabeza y cuello.

Desde el año 2016, especialistas en cirugía plástica y reconstructiva de la Unidad Médica de Alta Especialidad ( UMAE ) Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza , utilizan esta técnica para colocar colgajos y reconstruir grandes defectos en dicha zona.

A sus 36 años de edad, “ MemoMartínez , chofer de transporte público, quien realizaba una revisión mecánica de rutina, por accidente se golpeó la nariz y eso le generó una tumoración en el maxilar, mismo que al ir creciendo le afectó la fosa nasal, parte del ojo y la mandíbula.

En 2017 le realizaron resección completa del tumor con todo el arco dental, dado que se encontraba por debajo de la piel y en todo el hueso. Después se requirió la reconstrucción de un colgajo microquirúrgico de hueso, tomado del peroné, para que se pudiera rellenar el defecto de la cara, ponerle una placa y después el paciente pueda colocarse implantes dentales.

“Por mi familia tomé la decisión de atenderme, sabía que era algo complicado, pero los doctores me dieron la confianza y me puse en sus manos. Aquí en el Seguro Social cambiaron mi vida por completo porque tenía miedo de salir a la calle y que la gente me viera; ahora que vine a este Hospital, mi vida cambió totalmente, hoy puedo salir a la sociedad, verme como una persona normal, mi apariencia cambió totalmente”, comentó Guillermo Martínez.

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Con el uso de tecnología de punta como un microscopio quirúrgico y una sutura casi invisible al ojo humano, imágenes a través del sistema Doppler portátil y cámaras infrarrojas para vigilar de manera estrecha la vida de los colgajos después de implantarlos, ha sido posible que se vean beneficiados un aproximado de entre 50 y 100 pacientes cada año.

Alejandro Cruz Segura

, cirujano plástico reconstructivo, refirió que los colgajos microvasculares de piel, músculo y de hueso, se han convertido en la primera opción de tratamiento en grandes defectos de la cara y cuello; y con la técnica microquirúrgica se contribuye a lograr con éxito la sobrevida de los mismos.

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“Esta técnica consiste en realizar un autotrasplante de un sitio distante del cuerpo del paciente hacia otra área afectada, en la cual se unen vasos, arterias y nervios de aproximadamente un milímetro de diámetro; con esto, el colgajo continúa recibiendo sangre y no muere”, explicó.

El especialista agregó que los defectos de la cabeza y el cuello representan problemas reconstructivos desafiantes, dada su relación con estructuras anatómicas importantes implicadas en funciones como la visión, el habla, la masticación y la deglución.

“El ver los resultados en estos pacientes genera una gran satisfacción personal, pero sobre todo de ver un mejoramiento en su calidad de vida, regresan a sus actividades cotidianas”, afirmó Cruz Segura.

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agv

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