Para ser oradora hay que parecerlo, y esta niña de 12 años tiene la pinta, el temple, la voz, esa intensidad del ser que contagia ideas, y la suya es convocar al fin de la violencia de género, vivir sin miedo.
Aymee Montserrat Hidalgo Berdeja dirige unas palabras al Presidente Ejecutivo y del Consejo de Administración de EL UNIVERSAL, Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, en la Biblioteca de México, donde se ha celebrado por quinta ocasión el Día Nacional de la Oratoria.
Este día es parteaguas. El Licenciado Ealy Ortiz formula “un señalamiento importante en la historia de la oratoria: ‘Esta contienda anual habrá de llamarse Concurso de Oratoria México Tiene la Palabra’”.

El propósito, dice el principal promotor de la expresión oral y escrita en el país, “es entregar a México el impulso que dimos en estos últimos 10 años a un concurso de oratoria”.
Comenta que el evento será ya no de una empresa, sino de los mexicanos. Editor decano en México, con 50 años al frente de EL UNIVERSAL, el Licenciado Ealy Ortiz explica a la juventud amante de la oratoria reunida en La Ciudadela el motivo que lo ha movido a defender la libertad de expresión, liderar el cultivo de la oratoria y promover la comunicación.
“Se fusionan de forma indivisible la oratoria, el periodismo y la comunicación con la educación”.
El Licenciado Ealy Ortiz ha recibido el saludo de asistentes a la celebración del Día Nacional de la Oratoria; le reconocen la promoción, ese instrumento del pensamiento y la capacidad de expresión. Y después de muchas fotos y abrazos, aparece orgullosa y sencilla, frágil y poderosa, con la mirada y los ademanes atrayentes de quien la escucha, esta representante de la generación que deviene de los oradores.
La voz de la niña Aymee Montserrat tiene la magia de atrapar la atención y sus palabras son dardos a la conciencia, y con acento acusador denuncia la dantesca realidad mexicana de feminicidios, torturas, desapariciones y odio. Y ofrece respuestas, una de ellas, “inculcar la cultura de igualdad de género”.
Ella ha hablado en la gran Biblioteca de México, la casa del silencio, no por callar, sino por leer libros, como ha dicho el director de la institución, José Mariano Leyva Pérez Gay.
Cuenta que el mejor silencio es el que provoca ideas, escuchar al otro. Resume: oratoria y libros son hermanos.
La palabra es la base de esta magia blanca, como lo demuestra la periodista de ciencia Ana Cristina Olvera Peláez, quien cubre información de la NASA, y habla del próximo viaje explorador a Marte, con un vehículo cuyo nombre, Perseverancia, fue propuesto por un niño.
Y esa cualidad ella la encuentra en el Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, y en el director del Instituto Global de Comunicación y Expresión Pública, Enrique Bustamante Martínez, quienes en la promoción de la oratoria “nos entregan un ejercicio de igualdad”, asevera.
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