En una jornada que transcurrió de forma pacífica, miles de maestras y maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomaron las calles de la Ciudad de México este 1 de mayo para conmemorar el Día Internacional del Trabajo y hacer oír, una vez más, sus demandas históricas. Del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino, la movilización avanzó sin incidentes, entre consignas, mantas y el eco de un magisterio que insiste en ser escuchado por la Presidenta.

A lo largo del recorrido, las consignas marcaron el pulso de la movilización: “¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!”, “¡Ni una reforma más sin consulta magisterial!” y “¡El maestro luchando también está enseñando!”, se escucharon de manera constante entre los contingentes, acompañadas por tambores y silbatos. Las voces se alzaron también contra la Ley del ISSSTE de 2007 y en demanda de aumento salarial, convirtiendo la marcha en un coro colectivo de inconformidad y resistencia.

Ya en el Zócalo, frente a Palacio Nacional —donde originalmente se preveía la entrega del pliego petitorio—, el secretario general de la Sección 9, Pedro Hernández Morales, encabezó el mitin en el que lanzó un mensaje directo al gobierno federal: “No hay diálogo, hay un monólogo del poder que sólo se mira frente al espejo para decir que todo está bien”.

En conferencia previa a la marcha, dirigentes de la CNTE habían advertido un clima de “cerrazón” y “oídos sordos” por parte de las autoridades. Desde Chiapas, representantes de la Sección 7 denunciaron una negativa sistemática para atender sus demandas, mientras insistían en la necesidad de reinstalar una mesa de negociación directa con el Ejecutivo.

Sin embargo, de manera súbita, la Coordinadora modificó su plan inicial y decidió trasladar la entrega del pliego petitorio a la Secretaría de Educación Pública (SEP). Hasta esa sede se dirigieron los contingentes tras el mitin, donde una comisión fue recibida por el titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo, a quien entregaron formalmente el documento con sus demandas.

El pliego petitorio incluye exigencias centrales: aumento salarial de 100%, abrogación de la reforma educativa, eliminación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la instalación inmediata de una mesa de diálogo con la Presidenta.

La entrega fue acompañada por docentes que se concentraron afuera de la SEP en respaldo a la comisión negociadora.

Durante su intervención, Hernández Morales también arremetió contra las declaraciones de Delgado Carrillo, quien había señalado que existe comunicación con la CNTE y que no era necesaria la movilización. El dirigente lo desmintió desde el templete: “No hay diálogo”, reiteró, marcando distancia con la postura oficial.

El discurso del líder magisterial no se limitó al ámbito educativo. Cuestionó el estado general del país al mencionar desapariciones, conflictos laborales sin resolver y pensiones insuficientes. También criticó la narrativa gubernamental sobre democracia sindical y bienestar, al considerar que no refleja la realidad de amplios sectores.

Uno de los momentos más encendidos llegó cuando se refirió al próximo Mundial de Futbol. Lo calificó como un “Mundial del despojo”, al señalar que estos eventos privilegian intereses económicos sobre las necesidades sociales.

Denunció impactos como la sobreexplotación de recursos, particularmente el agua, en zonas cercanas a los estadios, y acusó que organismos como la FIFA concentran las ganancias sin una contribución fiscal proporcional.

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