El comandante de la Fuerza Aérea general Román Carmona Landa dijo que se debe defender la integridad de la soberanía de la nación y que están dispuestos a dar la vida misma por la libertad, aspiraciones, intereses y objetivos nacionales.
“Al pueblo de México le digo que no quede duda que los soldados del aire acudiremos al llamado de la patria cuando sea necesario”, afirmó durante la ceremonia luctuosa de los pilotos de la Fuerza Área Expedicionaria Mexicana Escuadrón 201 que participaron en la Segunda Guerra Mundial.
En la Tribuna Monumental a las Águilas Caídas, en la primera sección del Bosque de Chapultepec, Carmona Landa enfatizó que vigilan los cielos de México, protegen su soberanía y aseguran que el espacio aéreo del país permanezca libre de amenazas.

Ante decenas de elementos, el general subrayó que la ley de protección del espacio aéreo mexicano representa un instrumento jurídico moderno que fortalece la responsabilidad constitucional.
Destacó que esta ley que regula la vigilancia, la defensa y el ejercicio pleno de la soberanía en el espacio aéreo es la guía de su acción diaria.
Sostuvo que gracias a esta ley coordinan esfuerzos con todas las instituciones del Estado en materia de seguridad nacional para preservar la independencia y los intereses de México desde el dominio aéreo.
“Así, los ideales por los que nuestros compatriotas del Escuadrón 201 sacrificaron sus vidas, siguen vivos en cada generación de pilotos (…). Soldados que visten con orgullo el uniforme de esta Fuerza Armada son testigos de que su legado trasciende a través del tiempo y nos recuerda que el amor a México exige disciplina, preparación, valor y sacrificio”, precisó.
Manifestó que se rinde homenaje a los pilotos de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana Escuadrón 201 que ofrendaron su vida por el honor y la defensa de la nación durante la Segunda Guerra Mundial.
“En 1942, México se vio en la necesidad de declarar la guerra a las potencias del Eje —Alemania, Italia y Japón— como respuesta a los ataques alemanes contra buques nacionales; se unió a las naciones aliadas en aras de la libertad”, recordó.
Destacó que “dos años más tarde se integró el Escuadrón 201 formado por un grupo que respondió al llamado de la patria en defensa de los principios universales de libertad y justicia; armados con convicciones firmes, emprendieron la misión de combatir en el frente del Pacífico”.
Carmona Landa mencionó que cinco compatriotas murieron en combate al defender los más altos intereses nacionales: libertad, soberanía y la dignidad del pueblo.
Subrayó que los cinco aviadores ofrendaron su existencia y sellaron con sangre el compromiso eterno de la Fuerza Aérea con el lema de honor, valor y lealtad, y sus nombres resuenan en este monumento como símbolo eterno de valor y entrega.
“A ellos y a todos los integrantes del Escuadrón 201 que entregaron su juventud y su vida por México, rendimos este homenaje (...) con su sangre escribieron una página imborrable en nuestra historia y demostraron al mundo que nuestro país, aunque pacífico, es capaz de entregar lo más valioso cuando la justicia y la libertad lo demandan”, destacó el general.
Durante la ceremonia en la Tribuna Monumental a las Águilas Caídas se realizó el pase de lista de los cinco pilotos caídos del Escuadrón 201: capitán segundo Pablo Rivas Martínez, tenientes Héctor Espinoza Galván y José Espinoza Fuentes, y subtenientes Mario López Portillo y Fausto Vega Santander.
Al acto de conmemoración asistieron Roberto Yáñez Vázquez, presidente de la Asociación de Familiares y Amigos del Escuadrón 201; Venustiano Carranza Peniche, integrante de la Asociación de la Escuela Militar de Aviación; Alejandro Ramírez Labastida, secretario de la Asociación de la Escuela Militar de Aviación, y el general de grupo piloto aviador del Estado Mayor, José Antonio Gómez Rodríguez, director de Pilotos Aviadores.
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