Más Información

Reforma electoral destrabada; Morena confirma que Sheinbaum enviará la propuesta este miércoles a la Cámara de Diputados

Publican en el DOF decreto que reduce la jornada laboral a 40 horas; así aplicará la disminución año por año hasta 2030

Senado recibe iniciativa para acortar altas pensiones de exfuncionarios de CFE y Pemex; prevé ahorro de hasta 5 mil mdp anuales

A cinco días del 8M, hallan sin vida a Ana Karen en Edomex; desapareció tras abordar una DiDi Moto en San Antonio la Isla

Confirman que cuerpo localizado junto a la UAEM es de Kimberly Joselin; Fiscalía asegura que no habrá impunidad

"El Mencho" tenía presentes a Los Alegres del Barranco; en cartas le hablaban del grupo musical que cantaba su corrido

Dan 108 años de prisión a Alejandra “Candela” por delitos de secuestro; está ligada al grupo criminal “Los Rojos”
San José.— Obligados a huir de Guatemala, El Salvador y Honduras por la exclusión social y el miedo a morir por la violencia criminal y perseguidos en México y Estados Unidos como viajeros ilegales, los migrantes guatemaltecos, salvadoreños y hondureños se confirmaron como un crucial sostén financiero en sus países de origen con sus multimillonarias remesas familiares, pese al azote económico del coronavirus.
Por el golpe indirecto de la enfermedad, el Triángulo Norte de Centroamérica sufrió un desplome económico con más pobreza, desempleo, desplazamiento forzado interno y externo, saldo en rojo en las cuentas públicas y alarma por el riesgo de que la emergencia provocara una reducción en las transferencias de los migrantes.
Con un aparato productivo privado de esa zona en parálisis por las restricciones sanitarias por la infección, el goteo constante de dinero de millones de guatemaltecos, salvadoreños y hondureños para sus parientes se recuperó y seguirá siendo esencial en lubricar y mover la economía, sin importar si viven legal o ilegalmente en EU. “Es terrible que se dependa de personas que están pasándola muy mal en EU”, afirmó la socióloga guatemalteca Carmen Rosa de León, directora ejecutiva del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible de Guatemala.
“Es una aberración que se dependa de los expulsados por estas mismas economías, para garantizar que retornará la utilidad de las grandes empresas privadas luego de que bajó mucho el consumo” por la crisis en salud y la rebaja en las remesas, dijo De León a EL UNIVERSAL. “Es impresionante que se vea como elemento indispensable para sus grandes utilidades económicas el que haya el mismo volumen de remesas. Sectores privados [confían] en que, al recuperarse la llegada de remesas de EU, todo volverá a la normalidad”, con reactivación económica, crecimiento y estabilidad financiera, aseveró.
Hostigados por la exclusión social y la delincuencia, guatemaltecos, salvadoreños y hondureños escapan de sus tierras natales y en el exterior se convierten en fuente vital de dinero para las naciones de las que debieron migrar por falta de oportunidades.
El Banco Central de Honduras informó que los tres países recibieron 21 mil 681 millones de dólares por remesas familiares en 2019, con un aumento de 2 mil 120 millones de dólares frente a 2018, cuando sumaron 19 mil 561 millones de dólares.
“La expansión en los últimos años del ingreso por remesas de Centroamérica” reflejó “la reducción en el desempleo” en EU y “una masa salarial creciente de los trabajadores inmigrantes” que lograron “un mayor envío” de dinero a sus países, indicó.
De enero al 6 de agosto de 2020, Honduras captó 3 mil 85 millones de dólares, una merma de 100 millones de dólares frente al mismo periodo de 2019, aunque un incremento de 222 millones de dólares con el de 2018, con 5 mil 523 millones en el total del año anterior, informó.
En tiempos de Covid-19, la economía guatemalteca alcanzó una marca histórica: julio de 2020 se convirtió en el mes con mayor monto en remesas desde 2010, con mil 78 millones de dólares, un total de 5 mil 958 millones de dólares en los primeros siete meses de este año y 10 mil 508 millones de dólares en 2019, reportó el Banco de Guatemala. El Banco Central de El Salvador, que sumó 5 mil 649 millones de dólares en 2019, contabilizó 2 mil 532 millones de dólares en el primer semestre de 2020 tras alcanzar 2 mil 742 en ese mismo plazo de 2019.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]
















