En las últimas semanas , países en los que hace presencia significativa el nuevo coronavirus, han reportado casos de niños que presentan inflamación en los vasos sanguíneos, acompañada de fiebre y una erupción cutánea que algunos han asimilado al llamado síndrome de Kawasaki y que al parecer está ligado a la infección por el nuevo coronavirus.

Aunque se trata de pocos casos en lugares donde la circulación del virus es alta, como por ejemplo Nueva York, lo cierto es que la presencia de estos síntomas ha despertado inquietudes en el cuerpo médico.

De acuerdo con Vladimir Muñoz Rodríguez, pediatra de la Universidad Nacional de Colombia, la presencia de este raro síndrome podría representar una asociación potencial con los procesos inflamatorios y las respuestas inmunológicas del organismo de los niños al ser afectados por el coronavirus, por lo que vale la pena tenerlo en cuenta.

Un artículo reciente publicado en la revista The Lancet analizó algunos casos en Londres y alertó que “durante un periodo de 10 días a mediados de abril de 2020 se observó un grupo sin precedentes de ocho niños con shock hiperinflamatorio que muestra características similares a la enfermedad Kawasaki, de los cuales uno falleció y el resto se recuperó”.

Los autores señalaron que las manifestaciones clínicas fueron fiebre muy alta, erupción cutánea variable, conjuntivitis, edema periférico, síntomas gastrointestinales significativos y dolor generalizado en las extremidades.Y si bien ninguno tenía compromiso respiratorio, siete requirieron ventilación mecánica para estabilizar la función cardíaca y vascular.

También lee.

Llama la atención que en un principio todos estos niños dieron negativos al test del nuevo coronavirus, sin embargo, al repetir estos análisis todos resultaron positivos, incluido el que murió.

Los autores del análisis dejaron claro que se estudiaban otros 20 niños que habían sido manejados con cuadros similares en la unidad de cuidados pediátricos del hospital Evelina London, donde se realizó el estudio.

En este contexto, los investigadores sugirieron que este cuadro clínico podría representar “un nuevo fenómeno que afecta a niños, previamente asintomáticos, con infección por SARS-CoV-2, que se manifiesta como un síndrome hiperinflamatorio con afectación multiorgánica, similar al síndrome shock de la enfermedad de Kawasaki”.

El artículo de The Lancet es la única referencia académica específica hecha sobre este hallazgo, pero hace unos días las autoridades sanitarias de Nueva York dieron cuenta de al menos 15 niños hospitalizados en dicha ciudad, con cuadros similares. Por esa razón, el mismo gobierno neoyorquino dijo que aunque eran pocos casos, comparados con las miles de personas afectadas por covid-19, la presentación de una enfermedad muy poco común en estas edades era motivo de preocupación.

Sobre el síndrome

El pediatra Muñoz dice que el síndrome de Kawasaki es muy raro y que estos casos pueden inferir la posibilidad de que se trata de una respuesta exagerada del organismo, por la invasión viral. Así y todo indicó que por desconocer su verdadera causa y por ser excepcionales los casos, hay que tener tranquilidad.

Muñoz explica que la enfermedad de Kawasaki es una inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) que puede llegar a comprometer arterias importantes como las coronarias y que afecta principalmente a niños entre 1 y 8 años de edad.

El cuadro se presenta con fiebre, un brote en el cuerpo, conjuntivitis, inflamación de algunas mucosas, por ejemplo en la garganta y la boca, además de inflamación en algunos ganglios.

Aunque la causa de la enfermedad de Kawasaki es desconocida, se han relacionado alteraciones genéticas que promueven unas reacciones exageradas de las defensas del organismo de los niños después de algunas infecciones, probablemente virales.Se debe aclarar que no es contagiosa, pero los casos que se presentan sí se relacionan con la presencia de algún virus, de los que favorecen brotes epidémicos.


Diagnóstico y tratamiento

Según fundamentos clínicos, se identifica cuando un niño presenta fiebre de varios días y las alteraciones descritas anteriormente. Como es un proceso inflamatorio, en esencia se manejan los síntomas y complicaciones; se proporciona soporte en caso de existir algún desequilibrio en las funciones de algunos sistemas y se hace monitoreo permanente del paciente.

Al tratarse de una enfermedad autoinmune, el pronóstico depende de la severidad del cuadro y de la oportunidad de los tratamientos.

Google News

Más Información

Noticias según tus intereses