Luego de que el gobierno de Estados Unidos acusara a funcionarios mexicanos de vínculos con el narcotráfico, las investigaciones de la administración de Donald Trump sobre el gobierno de México se han intensificado y avanzado. De acuerdo con el New York Times, algunos integrantes de Morena se han ofrecido de manera discreta a las autoridades estadounidenses como informantes contra otros integrantes del partido.
Según un artículo publicado este sábado por el diario estadounidense, por lo menos una decena de funcionarios, entre ellos gobernadores y legisladores, algunos de Morena, se han puesto en contacto para hablar de compartir información sobre otros políticos.
Así lo señalan ocho personas que han participado en las conversaciones que han tenido lugar después de que EU acusó a los funcionarios mexicanos, incluido el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y su exsecretario de Seguridad, Enrique Inzunza Cázarez, de colaborar con el Cártel de Sinaloa.

En el texto firmado por los periodistas Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer, se señala que varios de estos funcionarios mexicanos "buscan adelantarse a las investigaciones que temen que pronto puedan centrarse en ellos", según las fuentes.
Según tres personas al tanto de estos esfuerzos, el interés por cooperar surgió en parte por una iniciativa de la Administración de Control de Drogas (DEA) para contactar en privado a funcionarios mexicanos con la intención de convencerlos de que hablaran.
De acuerdo con el diario, si los investigadores estadounidenses logran convencer a suficientes políticos de Morena para que actúen como informantes, podría desencadenarse una cascada de testigos que cooperen y de acusaciones que amenazarían con debilitar al partido.
Después de una serie de derrotas electorales de los partidos de izquierda en toda Latinoamérica, Morena es el más importante que sigue en el poder además del partido de izquierda en Brasil.
El New York Times señala que a menudo, a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, "se la ha considerado modelo a seguir en cómo lidiar con el presidente Trump, pero ahora está en una situación cada vez más complicada que muestra los retos a los que se enfrentan los políticos de izquierda de la región".
Señala que la postura desafiante de Sheinbaum ha dividido a su gabinete entre funcionarios más pragmáticos, que abogan por una mayor cooperación con Washington, y colegas más inclinados hacia la izquierda, que afirman que el gobierno de Trump está sentando un precedente peligroso al procesar a un gobernador mexicano en funciones, según dos personas al tanto del debate interno.
Abunda que según cuatro personas con conocimiento directo de las conversaciones con los informantes, entre las que se incluyen abogados y antiguos agentes de las fuerzas del orden estadounidenses, los políticos de Morena que colaboran en las investigaciones se suman a una lista cada vez mayor de informantes mexicanos de alto nivel que han dado a las autoridades estadounidenses una visión con detalles extraordinarios del funcionamiento interno de los cárteles y sus vínculos con políticos.
Según las fuentes, entre los que han proporcionado información, hay altos mandos de los hijos de "El Chapo", uno de sus pilotos principales y uno de sus asesores más importantes.
El administrador interino de la DEA, Derek Maltz, dijo que los funcionarios de Morena que están colaborando y el grupo de narcotraficantes que ahora están bajo custodia de Estados Unidos aumentan la probabilidad de que las autoridades estadounidenses estén preparando casos importantes. “Estoy muy seguro de que habrá algunas personas de alto nivel que serán imputadas”, dijo.
El diario estadounidense señala que iniciar procesos jurídicos contra funcionarios es complicado políticamente para Sheinbaum, pues recuerda que algunos de los personajes investigados por Estados Unidos no solo son miembros de su partido, sino también aliados cercanos de su predecesor y benefactor político, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien sigue siendo una figura en la política mexicana.
Recuerda que precisamente dos objetivos en las investigaciones por corrupción de Estados Unidos son los gobernadores morenistas de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, según cinco personas al tanto de las investigaciones que no estaban autorizadas a hablar de manera pública. Los gobernadores señalados han negado acusaciones de estar vinculados al narcotráfico.
Cabe recordar que las investigaciones sobre los mandatarios estatales de Morena ya las había publicado antes el diario Los Angeles Times.
Apenas esta semana, se dio a conocer un audio filtrado de Marina del Pilar, otra morenista, gobernadora de Baja California, en el que se revelaba que estaba concertando una reunión con las autoridades estadounidenses. Aunque confirmó la autenticidad de la grabación, dijo que la reunión estaba relacionada con la revocación de su visado estadounidense.
mcc