San José. La Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua, subordinada a la Presidencia de la República, presentó este martes una iniciativa de reforma parcial a la Constitución que busca extender el mandato presidencial de seis a siete años prorrogables.
"Nuestro sistema de Estado y Gobierno de 'Pueblo Presidente' propone ordenarse con periodos efectivos de siete años renovables", señaló en el plenario el titular del Parlamento, Gustavo Porras, al leer la exposición de motivos de la iniciativa.
Según el texto de la reforma, el objetivo de prorrogar a siete años el periodo presidencial es para asegurar "estabilidad en visión, operatividad y continuidad, haciendo frente con toda energía y claridad a las urgencias materiales, culturales y espirituales de nuestro pueblo y a las respuestas responsables, patrióticas, efectivas e indispensables".

Ortega, de 80 años, es el hombre que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990.
El octogenario exguerrillero retornó al poder en 2007 gracias a un acuerdo secreto que mantuvo desde 1999 con el exjefe de Estado Arnoldo Alemán (1997-2002), que conllevó a reformar la Constitución y bajar a 35% el mínimo de votos necesarios para ganar unas elecciones presidenciales.
"El gobierno de Nicaragua necesita para este futuro democrático y libre, solidario, complementario cristiano, creativo, próspero, y profundamente humano debe ordenarse de acuerdo a la urgencia y plazos que el Plan Nacional de Desarrollo Humano y de liberación de la pobreza contempla", señala la exposición de motivos.
La propuesta de reforma constitucional para ampliar el periodo presidencial fue presentada nueve días después de que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, propusiera eliminar las elecciones en su país, en medio de acusaciones de fraude electoral, por eliminar y desterrar a la oposición, y declarar "inaplicable" el artículo de la Constitución que impedía la reelección.
El miércoles pasado, Porras dijo que sí se celebrarán elecciones en Nicaragua pero bajo un nuevo marco constitucional.
Nicaragua aprobará en septiembre próximo en primera legislatura esa reforma parcial a la Constitución que busca además excluir de las elecciones a los opositores desnacionalizados y considerados "traidores a la patria", informó el lunes la esposa de Ortega y copresidente del país, Rosario Murillo. La medida ha provocado el rechazo internacional.
Murillo dijo también que el plan de reforma fue compartido con el cuerpo diplomático y que antes de su aprobación también habrá "consultas" con varios sectores de la sociedad nicaragüense.
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Costa Rica, Estados Unidos, Panamá; que retiró su embajador, Guatemala, la República Dominicana, Chile, Bolivia, Brasil, Perú, la Unión Europea, Uruguay, el secretario general de la OEA, Alberto Ramdin, y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, han expresado su preocupación o rechazo a las recientes declaraciones de Ortega.
Estados Unidos advirtió que no se quedará de "brazos cruzados" frente a la "dictadura", mientras la Unión Europea (UE) exhortó al gobierno nicaragüense a convocar elecciones "de conformidad con las normas internacionales".
El presidente electo de Colombia, el derechista Abelardo de la Espriella, anunció que romperá relaciones con Nicaragua cuando asuma el 7 de agosto.
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