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Las autoridades migratorias deberían perseguir a los ‘hombres malos’ señalados por el presidente Donald Trump y no a una menor de diez años con parálisis cerebral que no representa amenaza alguna dijo hoy el diario The Washington Post.
Aunque la niña, Rosa María Hernández , fue liberada la semana pasada de un centro de detención en Texas después de las protestas que originó su detención, su situación legal sigue siendo precaria debido a que las autoridades migratorias no han precisado si pretenden iniciar un proceso de deportación contra ella.
En un editorial, el diario criticó el arresto de la menor y dijo que los recursos destinados por el gobierno para perseguir a esta niña enferma “es simplemente asombrosa y claramente fuera de sintonía con la promesa declarada del presidente Trump de perseguir a los ‘hombres malos'”.
“Los funcionarios de inmigración deberían ejercer cierta discreción : hacer lo correcto, lo humano, y regularizar el estado de Rosa María para que pueda permanecer en el único hogar que ha conocido hasta ahora”, apeló.
Rosa María,
quien tiene la capacidad cognitiva de un niño de 6 años, se encontraba en una ambulancia camino al hospital cuando agentes migratorios la detuvieron en un puesto de control y luego la mantuvieron bajo vigilancia mientras era sometida a una cirugía de vesícula biliar.
El diario recordó que contrario al consejo de los médicos, los funcionarios migratorios se negaron a liberarla y la enviaron a un centro de detención ubicado a 300 kilómetros de su hogar.
“Su liberación puede no ser el final; ella todavía enfrenta la posibilidad de la deportación. Sus padres, que también carecen de estatus legal, llevaron a Rosa María a Estados Unidos cuando tenía tres meses de edad para tener un mejor acceso al tratamiento médico para su parálisis cerebral”, indicó el rotativo.
lsm
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