Detienen en Colombia a red criminal ligada a “El Mayo” Zambada

La policía colombiana arrestó a nueve hombres que desde Colombia suministraron cocaína al cártel de Sinaloa y entre los detenidos hay un profesor de escuela y un concejal
Un grupo de ocho de los nueve colombianos detenidos como enlaces en Colombia para el narcotráfico con el Cártel de Sinaloa, uno de los más poderosos de México, fueron presentados por la policía de esa nación sudamericana. FOTO:Policía Nacional de Colombia
Un grupo de ocho de los nueve colombianos detenidos como enlaces en Colombia para el narcotráfico con el Cártel de Sinaloa, uno de los más poderosos de México, fueron presentados por la policía de esa nación sudamericana. FOTO:Policía Nacional de Colombia
13/11/2018
10:34
José Meléndez / corresponsal
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San José.- El Clan familiar, una estructura para el contrabando internacional de cocaína en semi—sumergibles y lanchas rápidas de Colombia a Panamá, Costa Rica, México y Estados Unidos y ligada al narcotraficante mexicano Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, fue desarticulada por efectivos antinarcóticos de la policía colombiana, anunciaron hoy fuentes oficiales de ese país sudamericano.

La organización mafiosa fue desbaratada con la captura de nueve hombres en los occidentales departamentos (estados) colombianos de Valle del Cauca y Chocó y los suroccidentales de Nariño y Cauca por parte de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia y la Fiscalía General de esa nación, en alianza con agencias internacionales, precisó un informe oficial remitido a EL UNIVERSAL.

Entre los involucrados están un concejal en el municipio de Timbiquí, un poblado del Cauca sobre el litoral de Colombia en el Océano Pacífico, y un profesor de primaria en Nariño, aseguró.

“Continuaremos dando duros golpes contra las organizaciones asociadas a los cárteles mexicanos, gracias a la cooperación internacional que tenemos con la policía de ese país y agencias internacionales”, advirtió el general colombiano Fabián Cárdenas, director de Antinarcóticos.

“En este año hemos logrado desarticular 66 organizaciones narcotraficantes a través de la estratégica integral contra el narcotráfico”, explicó.

La Dirección anunció que “todos los integrantes de la red desarticulada en este contundente operativo contra el narcotráfico fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario, donde tendrán que responder por los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico y tráfico de estupefacientes”.

Costas. La cadena delincuencial estaba “dedicada a la producción, transporte, acopio y comercialización de clorhidrato de cocaína”, principalmente en los cuatro departamentos, que tienen costas en el Pacífico, reportó el recuento, suscrito por la Dirección.

“El contundente resultado, que permitió desmantelar la organización criminal conocida como ‘El Clan familiar’, fue posible gracias a las labores de investigación criminal en contra de esa estructura narcotraficante liderada por (el colombiano) Iván Darío Hurtado o ‘Pali’, quien era el enlace en Colombia de ‘El Mayo’ Zambada, perteneciente al cártel de Sinaloa”, uno de los más poderosos y peligrosos de México, puntualizó.

“Lo anterior les permitía garantizar la ruta directa hacia EU. A la estructura se le logran incautar cerca de cuatro toneladas del alcaloide en diferentes operativos”, añadió.

Según el informe, “Pali” hizo “las coordinaciones directas” con “El Mayo” y se encargó financiar la producción” de cocaína y de garantizar “el envío de esta a través de lanchas tipo ‘Go Fast’ y semi—sumergibles con destino a México y EU”.

“Al parecer, una persona cercana al cabecilla de la agrupación, conocido como ‘Moncho’ y que además era concejal de Timbiquí (Cauca) fue el responsable del envío de 800 kilos de cocaína. Las investigaciones señalan que, supuestamente, incitaba a la protesta de pobladores de la región en contra de la erradicación de cultivos ilícitos”, describió.

Como parte de la operación, se logró el arresto del “Profe”, dueño de los laboratorios clandestinos y encargado de la producción de cocaína en las poblaciones de Satinga, El Charco, La Tola y Mosquera, en Nariño.

"Este hombre utilizaba su labor de docente de una escuela de Satinga como fachada para pasar desapercibido ante las autoridades” y fue el segundo al mando de la organización y “líder financiero”, narró Antinarcóticos.

Otros hombres, identificados como “Chive”, “Pacheco”, “Cochice”, “Jonnis”, “Rodrigo” y “Perico”, fueron aprehendidos en varios de los departamentos y asumieron tareas para coordinar el transporte del estupefaciente, según la Dirección.

De acuerdo con el comunicado, “Rodrigo” y “Perico” operaron en el puerto de Buenaventura, en el Valle del Cauca.

Ambos utilizaron a campesinos de la zona “como pilotos y tripulantes embarcaciones (sumergibles artesanales) y lanchas rápidas para llevar la droga hacia Panamá y Centroamérica, para posteriormente ocultarla en encomiendas, equipajes y bajo la modalidad de pasantes en aeropuertos internacionales desde Ciudad de México y (en el caribeño balneario mexicano de) Cancún (estado de Quintana Roo) para llevarla a EU”, detalló.

Alerta. Los gobiernos de Colombia y Ecuador alertaron a inicios de 2108 que los cárteles mexicanos acrecentaron su presencia en puntos marítimos y terrestres de las zonas fronterizas entre ambos países, como el departamento de Nariño, para el tráfico de gran cantidad de cocaína por los corredores del Océano Pacífico desde esas naciones a Centroamérica y México, rumbo a EU.

Por la desaparición o la debilidad de sus tradicionales vendedores colombianos de cocaína, como la ahora ex guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los cárteles del narcotráfico internacional de México desplegaron un mayor número de mexicanos en suelo colombiano para comprar drogas, porque enfrentaron líos para garantizar el suministro de sustancias ilícitas a EU.

Así lo aseguró un informe sobre la situación del narcotráfico internacional difundido a inicios de este año por la Universidad del Rosario, uno de los principales centros privados de educación superior de Colombia, y por Insight Crime, ente no estatal de Bogotá que indaga sobre la delincuencia organizada transnacional.

Los cárteles mexicanos fueron clientes compradores de cocaína de las FARC, la organización guerrillera comunista que se alzó en armas desde 1964 hasta que en noviembre de 2016 firmó un pacto de paz con el gobierno colombiano, con la promesa de retirarse de la narcoactividad y en el segundo semestre de 2017 pasó a ser partido político legal.

Según el estudio, en vez de trabajar con un solo proveedor capaz de suministrarles 10 toneladas, los mafiosos mexicanos ahora tienen que encontrar diez diferentes que les entreguen una cada uno.

jno
 

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