Costa Rica, del ejemplo al deterioro

Con la reapertura, el aumento de contagios en el país ha sido tal, que llevó al ministro de Salud, Daniel Salas, a advertir que “esto no es un juego”

Costa Rica, del ejemplo al deterioro
Personal de salud realizó el martes pruebas de coronavirus en la localidad de Alajuelita, al oeste de San José, Costa Rica. JEFFREY ARGUEDAS. EFE
Mundo 09/07/2020 00:11 José Meléndez / corresponsal Actualizada 09:27

Costa Rica, que en marzo, abril y mayo se convirtió con Uruguay y Paraguay en uno de los campeones de América Latina en combatir el coronavirus, comenzó en junio a ceder con rapidez en un deterioro que se agravó en julio y pronosticó una implacable turbulencia sanitaria para agosto, septiembre y octubre próximos.

La crisis se agudizó por la migración irregular de mano de obra barata de nicaragüenses, la flexibilización de la movilidad humana y las fiestas por futbol, religión, cumpleaños, tés de canastilla, carreras de motocicletas, paseos en bicicletas o torneos de billar. El pasado fin de semana hubo mil 300 denuncias de festejos.

El presidente de la (estatal) Caja Costarricense de Seguro Social, Román Macaya, advirtió que, por ser frontera con Nicaragua, por el norte, y con Panamá, por el sur, Costa Rica está entre dos países con “una intensidad” de casos “mucho más alta” que la nacional.

“Especialmente de Nicaragua estamos recibiendo mucho ingreso de migrantes que ha venido positivo”, agregó.

Nicaragua, que se negó a adoptar una cuarentena, llegó esta semana a 91 decesos y a 2 mil 846 enfermos, pero fuentes médicas independientes nicaragüenses aseguraron que son más de 7 mil con más de 2 mil víctimas mortales. Panamá, que impuso rigurosas reglas, registró ayer 799 muertos en 40 mil 291 contagiados.

Costa Rica subió de 55 nuevos portadores el 7 de junio, a 119 el 19, y a 190 el 30, para iniciar el 1 de julio con 294; el 5 con 375, y ayer con 350, para un total de 5 mil 836 y 24 fallecidos desde marzo. “Esto no es un juego. Es la vida real, no es una simulación”, insistió el ministro de Salud de Costa Rica, Daniel Salas, al implorar a la población estrictas normas de bioseguridad para evitar un inminente colapso hospitalario por la creciente demanda de servicios en cuidados intensivos.

Al recordar que la lucha se comparó al inicio con un partido de futbol en el que Costa Rica ganó 1-0 el primer tiempo, aunque el panorama se complicó en el segundo y el marcador final podría ser negativo, Salas admitió el retroceso.

“En este momento no estamos como con la ventaja o tan bien como estábamos en ese momento”, dijo, en alusión a los 45 minutos iniciales de la contienda.

“¿Por qué la gente a veces no hace caso y hace las fiestas? ¿Por qué la gente no hace caso y sigue saludando de beso y abrazo? (…) Es una decisión de vida”, recalcó.

Alarmas

Apoyada por una de las más fuertes estructuras estatales de seguridad social y salud de América Latina, que empezó a construir hace casi 80 años y consolidó en 1948 al abolir el ejército, Costa Rica tardó 30 días en acumular 375 pacientes y el domingo anterior alcanzó ese monto, pero sólo en un día.

Costa Rica y Paraguay estuvieron, junto a Uruguay, entre los menos golpeados por la emergencia en América Latina hasta inicios de junio. Uruguay pasó de 847 contaminados y 12 que perecieron al 13 de junio a 885 y 25 que murieron para el 24, y ayer con 965 y 29 que fallecieron, para confirmarse como la nación latinoamericana con mayor resistencia al virus.

Paraguay sumó mil 261 casos, con 11 difuntos el 13 de junio y el 24 de ese mes creció a mil 422 y 13 decesos, pero su situación cambió por un brote en cárceles y ayer contabilizó 2 mil 502 con 20 que fenecieron.

Un estudio de la (estatal) Universidad de Costa Rica difundido esta semana precisó que este es el segundo país con la más alta tasa de contagios en América Latina, con 1.97 por infectado, y con Paraguay de primero, con 2.1.

Temas Relacionados
Costa Rica Covid-19

Comentarios