Las bajas temperaturas por las madrugadas en la Ciudad de México son resentidas por cientos de personas que están afuera de los hospitales públicos esperando noticias de sus familiares internados o para acudir a una consulta. Muchos usan tres capas de ropa y cobijas para aguantar el frío.
“Sí es fuerte el frío y aunque nos dejan estar adentro en las sillas, se siente mucho, por eso traigo chamarra, sudadera y hasta cobijas, pero yo creo que es más fuerte el estar aquí esperando en incertidumbre”, aseguró Janet, quien aguarda noticias de su familiar en el Hospital de Traumatología de Magdalena de las Salinas, en la alcaldía Gustavo A. Madero, en el norte de la capital.
En los cuatro días que ha montado guardia, comentó que el domingo fue el más duro, debido a la lluvia, la cual la tomó por sorpresa afuera del hospital y provocó que la temperatura descendiera aún más.

En el oriente de la Ciudad, afuera del Hospital General Iztapalapa Dr. Juan Ramón de la Fuente, Miriam Huaso acudió desde temprana hora para recibir su tratamiento de hemodiálisis y relató que, debido a su condición de salud, el frío lo resiente con mayor intensidad.
“Siento como que la piel me quema, me arde la nariz y me pongo bajo el sol y nada”, describió.
Añadió que, a diferencia de otras temporadas del año en las que suele utilizar únicamente pantalón y un suéter, ahora ha tenido que colocarse hasta tres capas de ropa, además de un poncho y un gorro para soportar el frío.
Mientras, en el sur de la capital, en el exterior del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), Rosa mencionó que “anoche [el lunes] fue muy pesado, el aire se metía por todos lados”.
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