Vecinos de Colina del Sur, en la alcaldía Álvaro Obregón, denunciaron que trabajadores relacionados con las obras de la Línea 5 del Cablebús ingresaron durante la madrugada a la zona donde se proyecta la estación Santa Lucía para colocar un tapial, acompañados, según su testimonio, por personas que habrían intentado intimidar a los habitantes y que presuntamente golpearon a una persona de la tercera edad que se acercó a pedir información.
Claudia, vecina de la colonia, relató a EL UNIVERSAL que los trabajos comenzaron alrededor de la 01:30 de la madrugada del pasado 8 de septiembre en el predio en donde se construye la estación de la Línea 5 del Cablebús, cuando los colonos escucharon maquinaria pesada, salieron para cuestionar a los trabajadores sobre los permisos de la obra.
De acuerdo con la vecina, en el lugar también había policías y personal relacionado de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse), y denunció que, cuando un adulto mayor se acercó a preguntar a una de las personas encargadas de la obra por los trabajos para la instalación del tapial, presuntamente fue agredido físicamente.

“Llegaron y empezaron [a trabajar en la obra] y el grupo está lleno de gente sospechosa, fueron muchísimos los que llegaron todos cubiertos, con sudaderas, con gorra y con tapabocas, y en motos (...). Se acerca a preguntarle [el adulto mayor] y entonces eso provocó que lo golpearan. Le golpearon los riñones, le golpearon el estómago, o sea, lo golpearon sólo por querer preguntar”, afirmó.
Sostuvo que no es la primera ocasión en que los vecinos son, según su versión, objeto de actos de intimidación durante las reuniones o recorridos relacionados con el proyecto. Aseguró que han identificado la presencia de personas ajenas a la comunidad a quienes calificó como “grupos de choque”, aunque dijo desconocer quién los habría enviado.
Uno de los principales reclamos de los habitantes es que, aseguran, las autoridades no les han presentado de manera completa la documentación técnica que permita conocer y evaluar el proyecto, pues los vecinos han solicitado estudios de impacto ambiental, mecánica de suelos, permisos, dictámenes, autorizaciones y el proyecto ejecutivo, particularmente para conocer la ubicación exacta de las pilotes.
“Lo que buscamos justamente es que sea una obra legal. Una obra pública no se demuestra con discurso, se acredita con estudios, con permisos, con dictámenes, con autorizaciones”, expresó.
De acuerdo con Claudia, los vecinos no se oponen a mejorar el transporte público, sino al trazo y a las condiciones —que consideran peligrosas— en las que se está desarrollando la Línea 5, como los riesgos por las condiciones del suelo, ubicación de pilotes, las vibraciones provocadas por la maquinaria durante la construcción, por el paso de la infraestructura por zonas consideradas de valor ambiental, y por los problemas de movilidad durante y después de la obra.
Este diario consultó a la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) sobre la presunta agresión y llegada por la madrugada de trabajadores para instalar el tapial, pero no se obtuvo respuesta.
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