CDMX

“Por este desmadre no va a llegar gente”, dice empleado de Plaza Artz

Elementos de la Procuraduría General de Justicia siguen trabajando al interior del centro comercial, a un día de que dos personas de nacionalidad israelí fueron asesinadas; el resto de los locales están abiertos y hay afluencia de visitantes

Foto: Juan Armando Ramírez / EL GRÁFICO
25/07/2019 |18:30
Redacción El Universal
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Elementos de la Procuraduría General de Justicia siguen trabajando dentro del restaurante Huan , al interior de la plaza comercial Artz Pedregal , a un día de que dos personas de nacionalidad israelí fueron asesinadas.

En un recorrido por la zona se observó que el área está resguardada por policías y por elementos de seguridad privada del centro comercial. Al lugar entran y salen elementos de la Policía de Investigación quienes toman fotos de distintos ángulos a la mesa del restaurante donde cayeron muertos los dos hombres.

El resto de los locales en Plaza Artz están abiertos y hay afluencia de visitantes

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. La presencia de los peritos de la Procuraduría capitalina causa curiosidad entre los asistentes, quienes se asoman al lugar.

“A mí me tocó. Éramos cinco trabajando, nos escondimos en estas escaleras, sólo escuchábamos balazos, aquí en el Hunan, donde los mataron”, recordó un empleado del Valet Parking, quien aseguró que pese a lo sucedido se tuvo que quedar hasta las 23:00 horas del miércoles porque aunque todos se fueron, él tenía que regresar los coches.

Los elementos de seguridad de la plaza aseguran que el miércoles fue su día de descanso, asimismo, los trabajadores de limpieza agradecen que a ellos les toca el horario de la mañana, por lo tanto se “salvaron” de los hechos.

Un empleado de una cafetería dijo que le tocó el momento en que los agresores huyeron. Narró que al escuchar las detonaciones se metió y protegió a todos los clientes dentro de una bodega, tras bajar las cortinas y cerrar el local con llave.

“Todos entraron rápido y se mantuvieron en silencio, después, los policías revisaron que entre nosotros no estuviera un delincuente. Allá afuera, en las sillas, le estuvieron tomando fotos a

la gente por lo mismo”, refirió.

Frente a la cafetería también está cerrada la tienda de ropa Lulu Lemon, cuya pared de cristal está hecha pedazos. Los testigos no saben si fue a causa de las balas o porque los agresores chocaron en ese lugar al tratar de escapar.

Un mesero del restaurante Forneira del Becco lamentó: “Nosotros trabajamos normal, pero por este desmadre no va a llegar gente”.

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