La cocina inglesa ha dado vida a recetas que, con el paso del tiempo, se han convertido en referentes de la alta cocina a nivel internacional.
A continuación, te mostramos 10 platillos y postres clásicos para que te acerques a la gastronomía de este país y, si te animas, puedas prepararlos en casa.
Estos son 5 platillos salados que no puedes dejar de probar si deseas descubrir los sabores más característicos del país europeo.

Para comenzar el día, qué mejor que un desayuno inglés compuesto por huevo frito, tocino, frijoles, champiñones, tomate, papas, las tradicionales salchichas inglesas conocidas como British Bangers y rebanadas de pan tostado.
Para la hora de la comida, una de las opciones es el fish and chips, un platillo que, como indica su nombre, está elaborado con pescado rebozado y frito, acompañado de papas gruesas fritas. En Inglaterra esta comida se disfruta en lugares cerca a la costa, durante el verano.
Otro platillo es el Sunday Roast que suele disfrutarse los domingos, ya sea con la familia o solo; esta comida consiste en carne asada, puré de papa y papas al horno, acompañadas de gravy (salsa elaborada con los jugos de la carne o verduras), además del característico Yorkshire pudding y una porción de verduras.
Consiste en salchichas de Cumberland acompañadas de un cremoso puré de papa y bañadas con salsa de cebolla. El nombre bangers surgió durante la Primera Guerra Mundial, cuando la escasez de carne obligó a elaborar las salchichas con una mayor cantidad de agua en su relleno; al cocinarlas, estas solían estallar por el calor, razón por la que recibieron ese apodo, el cual se mantiene hasta la actualidad.
Se prepara con un filete de res envuelto en masa hojaldre, lo que permite conservar su jugosidad y obtener una cubierta crujiente y dorada durante la cocción.
Tradicionalmente se acompaña con verduras frescas y una salsa a base de trufa, que aporta un sabor intenso y sofisticado al platillo.
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La repostería inglesa es reconocida por su variedad, tradición y por el equilibrio entre lo suave, lo crujiente y lo dulce. A continuación te presentamos estos imperdibles que puedes acompañar con un clásico té inglés.
Se trata de un postre que combina una base crujiente elaborada con harina, mantequilla y azúcar, la cual se hornea sobre fruta previamente troceada.
El resultado es una textura que mezcla lo suave de un pan con lo crocante de una galleta desmoronada, convirtiéndose en una opción para quienes disfrutan este tipo de combinaciones.
Se elabora en capas dispuestas que combinan bizcocho ligeramente humedecido con licor o jugo, fruta fresca, gelatina, crema tipo custard y nata montada.
Lo que lo convierte en un postre vistoso y equilibrado, que se disfruta tanto por su sabor como por su presentación, y se sirve en vasos individuales o en un recipiente grande de cristal.
Se trata de una preparación que combina fresas frescas, merengue y nata montada, integrados de manera “desordenada” y que no necesita haber una ocasión especial para comerlo. Como su nombre indica, tiene su origen en el prestigioso Eton College.
Se trata de un pastel elaborado con dos capas de bizcocho esponjoso, una rosa y otra amarilla, que se unen mediante mermelada de albaricoque. Todo el conjunto está cubierto por una fina capa de mazapán, que le da su acabado característico.
Se trata de un pan suave y esponjoso, formado por dos capas que encierran un relleno de mermelada de fresa y nata montada. Su nombre hace alusión a la reina Victoria que gobernó por muchos años a Inglaterra.
Como pudiste leer, Inglaterra tiene variedad de comidas que puedes hacer en casa. Y a ti, ¿qué platillo o postre inglés abrió tu apetito?
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