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Pinotepa, Oax.— A más de medio año de que pasó el huracán Erick, categoría 3, el más mortal para los pueblos afromexicanos de México ubicados en el Pacífico de Oaxaca, la reconstrucción ha sido lenta para las familias de El Ciruelo. “Necesitamos que nos ayuden a limpiar los caminos cosecheros para que los productores puedan sacar su cosecha”, piden autoridades locales.
Algunas familias apenas terminaron de colocar los techos de sus casas de láminas, los cuales fueron tirados y dañados por los vientos del huracán Erick en junio pasado. “El dinero que nos dieron no alcanzó para las láminas, así que fuimos colocándolo a medida que pudimos comprarlas”, señalan vecinos de El Ciruelo.
La recuperación en la comunidad de El Ciruelo, ubicada en el municipio Santiago Pinotepa, ha sido lenta, señalan las autoridades locales.
“En la reconstrucción, digamos que ya avanzamos un poco, pero ha sido muy lento. En su momento se atendió la emergencia, que era el abastecimiento de alimentos, pero en la parte de infraestructura todavía no se ha hecho”, dio a conocer Adalid Nicolás Vargas, agente municipal.
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Entre los edificios que resultaron con mayor afectación están el salón de usos múltiples, la cancha de futbol, el techado de la unidad deportiva y la casa ejidal; otros inmuebles públicos resultaron con daños menores, los cuales no han sido atendidos. En su momento asistió la Secretaría de Infraestructuras y Comunicaciones (Sinfra), pero sólo para desmantelar las estructuras a fin de evitar accidentes. A la fecha no se sabe cuándo iniciará la reconstrucción.
Además, desde el paso del huracán John en 2024 fueron afectados dos puentes de la comunidad, mismos que terminaron destrozados en 2025 por Erick; sin embargo, las instituciones les han dicho que los trabajos de construcción serán aproximadamente en dos años.
“Nos hicieron pasos provisionales con alcantarillas, si vuelve a llover se los va a llevar de nuevo porque primero quedaron dañados con el huracán John, luego con Erick. Entonces yo le preguntaba al ingeniero que cuándo nos construirán los puentes. Y me dice que va a llevar más o menos dos años, para que la autoricen”, menciona.
Las instituciones educativas que fueron dañadas tampoco tienen fecha de reconstrucción.
Además, no se han atendido los caminos cosecheros de los cuales dependen los productores de coco, maíz y otros cultivos.
Productores urgen caminos cosecheros
“La verdad, es que quisiera que el gobierno hiciera un plan más efectivo porque los apoyos que se han recibido han sido a cuentagotas. En la cuestión de los caminos cosecheros, toda la zona donde sacan su cosecha de cocos y otros cultivos están destrozados, apenas y se puede pasar”, expone la autoridad de la agencia de El Ciruelo.
Oaxaca es una de las cinco entidades federativas en la producción de coco, la producción viene de la región Costa. En 2024, fueron 18 mil 130 toneladas, es decir, 8.6% de la producción total en México, de acuerdo con los datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP).
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Una parte de la población de El Ciruelo es cocotero, pero no han podido restablecer sus caminos para ingresar por sus cosechas. Para las familias que se dedican a la producción de cocos en esta zona, la cosecha y venta es cada tres y seis meses, por lo que piden de manera urgente el apoyo de las autoridades municipales y estatales para poder rastrear y aperturar sus caminos.
Cuando pasó el huracán, las autoridades municipales y estatales se concentraron en las vías principales, pero no en los caminos cosecheros. “Ahora necesitamos que se rehabiliten porque ya se viene nuevamente la temporada de lluvias y otra vez no podrán sacar su cosecha”, piden también las autoridades del pueblo.
Los pueblos afromexicanos como El Corralero, Pie de Cerro, Minitán y El Ciruelo fueron los más golpeados por el huracán Erick, que impactó en junio de 2025 dejando en zozobra a decenas de familias, quienes apenas empiezan a retomar sus vidas cotidianas entre la ganadería, el campo, el comercio y la pesca.

La economía apenas empieza a moverse
Aunque el gobierno federal otorgó apoyos por los daños causados durante el paso del huracán, no fue suficiente, pues muchos de los pequeños negocios lo perdieron todo.
Los apoyos fueron de 30 mil pesos a los propietarios de locales comerciales, y de 7 mil 500 pesos para quienes sufrieron daños en la agricultura. En cuanto a la ganadería, el apoyo fue de entre 5 mil y 20 mil pesos, según el ganado afectado.
“Hubo personas que tuvieron pérdida total y sólo recibieron entre 28 mil, otros ni eso”, dicen otros vecinos que prefirieron omitir sus nombres.
“Ni alcanzó para nada porque todo lo dañó el agua, desde entonces lo hemos hecho a como hemos podido”, comenta otra vecina.
Las autoridades confirmaron que desde que pasó el huracán la economía se estancó. “El apoyo fue poco, pero no ha sido suficiente, la verdad, es que 2026 será muy difícil para todos porque mucha cosecha se perdió, también negocios que se dedican al comercio, más el alza de los precios”.
“No tenemos espacios públicos seguros”
Los pobladores de El ciruelo, de apenas 2 mil 200 habitantes, dicen que por fortuna no hubo pérdidas humanas, porque nunca antes les había alcanzado un huracán de esa categoría, y los que les han tocado sólo han provocado lluvias, pero no vientos, menos con la intensidad de Erick, el cual levantó todos los techos de lámina y provocó miles de pérdidas en herramientas domésticas y de trabajo.
“No teníamos contemplado un refugio o albergue porque siempre que pasa el huracán está cerca del mar, y aunque no estamos lejos, nunca nos había pegado de esta forma. La verdad traté de evacuar personas, pero muchos se negaron por no dejar sus bienes. Quisimos habilitar uno, pero en los edificios públicos que tenemos, como la agencia o la iglesia, se empezó a filtrar el agua, y los vidrios de las ventanas se rompieron por los vientos, recuerda Adalid Vargas.
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Las autoridades de El Ciruelo reconocen que no hay espacios seguros para las familias en caso de que les toque otro huracán de esta categoría. En tanto, las familias se organizan para irse recuperando de los daños, aunque ya se acerca nuevamente la temporada de lluvias y con ello, los huracanes.
“Entiendo que no somos el único pueblo con daños, pero la verdad es que El Ciruelo, así como el Corralero y Pie de Cerro, fuimos los más afectados”, menciona el agente municipal Adalid Vargas.
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