La madre de una niña de 3 años que presuntamente fue víctima de abuso sexual por parte de un profesor de música de un colegio de privado de Torreón, Coahuila, exigió que su caso no quede impune y reclamó la autoridad judicial modificara la medida cautelar del presunto responsable.
María, la madre de la víctima, junto al colectivo Justicieras por Nuestras Infancias, denunciaron que al presunto responsable se le otorgó una medida de prisión domiciliaria, cuando previamente había sido dictada la prisión preventiva.
Recordó que desde marzo de 2025 el presunto responsable, Gerardo “N”, fue vinculado a proceso, sin embargo, a pesar de las pruebas fue modificada la medida cautelar.

“Estoy cansada por tanta injusticia. El colegio está metiendo influencias. Que no quede impune el hecho que le hicieron a mi niña”, comentó la madre.
Señaló que a su hija de 3 años le han hecho todo tipo de pruebas médicas y psicológicas, además de que señala al presunto agresor como la persona que abusó sexualmente de ella.
“No es justa la situación. Por qué vivir con esta tristeza, con este proceso. Por qué con los niños, los niños no se tocan, los niños no mienten”, expresó.
La madre contó que su hija está actualmente en terapias y que avanza un paso a la vez. “Ya no sé de qué manera pedir ayuda”, añadió.
Sin embargo, el colectivo Justicieras por Nuestras Infancias aseguró que no es el único caso de presunto abuso sexual que sucede al interior del mismo colegio. Nallely Salazar, vocera del colectivo, mencionó que una segunda madre denunció ante las autoridades que su hija presentaba conductas inusuales y señales de posible violencia. No obstante, dijo que la madre fue ignorada, revictimizada y abandonó el caso.
“La otra madre decidió desertar porque en este tipo de delitos las víctimas cargan con la culpa y vergüenza cuando no debe ser así. Que pague el responsable o los responsables”, comentó.
Ariadne Lamont, coordinadora de Justicieras por Nuestras Infancias, invitó a otras madres de familia que hayan advertido conductas diferenciadas de sus hijas o hijos, a que denuncien y se acerque, pues consideró que, si ya hay dos niñas en el mismo colegio, puede haber más.
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