CUERNAVACA, Mor.- El alcalde de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán ordenó la clausura del predio donde el domingo pasado se celebró la primera auto-misa del país, por la Diócesis de Cuernavaca y el obispo Ramón Castro Castro.
Ese día ingresaron al lote baldío unos 33 vehículos con familias que participaron de la homilía y escucharon el sermón religioso.
Villalobos afirmó que por el momento no han clausurado el sitio porque no encuentran al propietario y el lugar está cerrado, pero una vez que tenga contacto con él se colocarán lo sellos de clausura con las sanciones administrativas .

El predio se localiza a un costado de la ciclopista en avenida Río Mayo donde se han realizado eventos como autocine y auto misa, pero según el edil surgido de Morena, el propietario del terreno no cuenta con permiso para la realización de estas actividades.
A decir de Villalobos Adán en este sitio también se han realizado otros eventos como bailes y conciertos, sin respetar las medidas que obliga la jornada de Sana Distancia como el uso de cubrebocas y la separación de 1.5 metros entre cada persona.
“Se va a clausurar el espacio porque no tiene los permisos. Nos enteramos de que hubo un concierto en un terreno y eso no estaba contemplado dentro del sistema que llevaba como agenda, pero ya lo tenemos a la vista y por eso decimos que hubo una violación a las leyes y reglamento del Bando de Policía y Buen Gobierno y por tanto se va a clausurar”, afirmó el edil capitalino.
El domingo el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro se mostró contento con la participación de los feligreses y anunció que todos los domingos oficiará en ese lugar a las 8:00 horas, porque las iglesias están cerradas por la pandemia del Covid-19.
El lugar fue gestionado por un grupo de feligreses y al obtener el permiso del propietario se lo hicieron saber al obispo, que aceptó oficiar.
En este periodo de confinamiento la Diócesis de Cuernavaca trasmite sus homilías vía internet, pero de acuerdo el obispo Ramón Castro Castro el Covid-19 provocó daños en el trabajo pastoral e impactó la economía de la iglesia católica, y por el momento la mayoría de las parroquias se encuentra en quiebra total.
“Nosotros vivimos de las limosnas que se dan en la misas y cinco meses sin misas ya hay algunas parroquias han tenido que recurrir a alguna ayuda solidaria porque no tienen. Gracias a Dios de comer no les ha hecho falta a los sacerdotes porque la gente es muy generosa”, dijo el jerarca católico.
La convocatoria de la iglesia ocurre en un momento difícil para la iglesia católica porque hay seis párrocos con Covid-19.
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