Cuernavaca, Mor. - Tras la explosión registrada en un taller de pirotecnia en el poblado de Ocotepec, que dejó como saldo una mujer fallecida y 10 personas lesionadas, el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui, reconoció que el Ayuntamiento carece de facultades para supervisar los espacios donde se almacenan y manipulan explosivos, al tratarse de una competencia federal.
En marzo de 2023, la explosión de un polvorín en el municipio de Totolapan, norte del estado, provocó la muerte de siete personas y unos 15 heridos, según el parte oficial. El almacén de pólvoras, dictaminaron autoridades militares y municipales, no contaba con permiso para el uso y manejo del explosivo, y el entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco afirmó que habría una revisión de los establecimientos donde se produce pirotecnia de manera clandestina.

En ese contexto, el alcalde de Cuernavaca confirmó que el inmueble siniestrado contaba con una zona destinada al resguardo de material pirotécnico y que una negligencia operativa provocó el estallido. Sin embargo, reconoció abiertamente que el gobierno municipal no tiene forma de detectar si operan otros depósitos de explosivos similares en la capital para prevenir futuras tragedias.
Urióstegui argumentó que la regulación, emisión de permisos y fiscalización sobre la fabricación de pirotecnia corresponden de manera exclusiva a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa). Subrayó que la autoridad municipal se ve imposibilitada para intervenir de forma autónoma sin una petición expresa del fuero federal.
Ante la falta de inventarios y mecanismos de control local, el alcalde sostuvo que buscará reforzar la coordinación con las instancias federales, y aseguró que el Ayuntamiento solo ejecutará revisiones a talleres de pirotecnia si recibe un exhorto formal o una instrucción directa por parte de las autoridades competentes.
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