Las campañas electorales anticipadas se han convertido en una práctica cada vez más frecuente entre partidos políticos de distintos colores y entidades federativas, alertó el académico de la Universidad Iberoamericana Puebla, Rogelio Mascorro Menéndez.
Desde espectaculares, revistas y hasta volanteo -dijo- los perfiles contendientes empiezan sus actos de proselitismo incluso un año antes del periodo oficial de campañas.

Sin embargo, recordó que su normalización no debe llevar a la ciudadanía a considerar estas acciones como legítimas, sino todo lo contrario: se debe señalar e incluso cuestionar su legitimidad, sobre todo en tiempos de profunda polarización política y social.
El también coordinador de asistencia a la rectoría de la IBERO Puebla explicó que los actos anticipados de campaña están prohibidos por la legislación electoral y que, frente a su creciente presencia, corresponde también a la ciudadanía exigir que los partidos políticos y las autoridades respeten los tiempos establecidos para los procesos electorales.
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En ese sentido, manifestó que uno de los principales desafíos se encuentra en la fiscalización y vigilancia de estas prácticas.
Y si bien consideró que los partidos pueden recurrir a distintos argumentos para deslindarse de la difusión de determinados contenidos, mantienen responsabilidad sobre la información que se difunde en su beneficio y tienen la posibilidad de promover entre sus militantes y simpatizantes el respeto a los tiempos electorales establecidos por la ley.
Mascorro Menéndez afirmó que el respeto a los tiempos electorales resulta fundamental para garantizar un piso parejo en la competencia.
La responsabilidad, agregó, no corresponde únicamente a los partidos políticos y las autoridades electorales.
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