Cuatro figuras de Argentina y México con destacadas trayectorias en el periodismo deportivo hablan de los retos de ejercer el oficio y defienden el valor de la crónica futbolística: Xavier Prieto (Buenos Aires, 1976), subeditor de Deportes de La Nación y profesor en la escuela de periodismo con orientación deportiva Ricardo López Pájaro del Círculo de Periodistas Deportivos, escuela pionera en Argentina, fundada hace medio siglo; Alejandro Toledo (Ciudad de México, 1963), autor del libro La pluma y el achique. Historias de futbol (UANL, 2023), enviado en los mundiales de Estados Unidos 1994 (revista Macrópolis) y Francia 1998 (EL UNIVERSAL); Claudio Mauri (Buenos Aires, 1965), reportero de La Nación con 40 años de trayectoria que ha cubierto seis mundiales, y Roberto Parrottino (Buenos Aires, 1989), profesor de la escuela argentina TEA y Deportea, y reportero en Tiempo Argentino.

En un tiempo en el que nunca hubo tanta información fluyendo, y en un punto donde es más fácil que nunca ser víctima de las fake news y dejarse llevar, mientras muchos hacen carrera con el morbo y la información sesgada, Mauri afirma que la crónica deportiva puede salvarse con la ética profesional, la rigurosidad, el compromiso y el respeto ante la información, los hechos y los personajes. En cuatro décadas de carrera le ha tocado ver el tránsito de las máquinas Olivetti a las computadoras, la saturación con contenido audiovisual breve y la Inteligencia Artificial: “Ahora se vive en un vértigo que también es un gran desafío porque el margen de error aumenta y requiere estar mucho más entrenado y despierto. Actualmente, por la revolución tecnológica que sufrió la profesión, hay que estar muy atentos. Pasé la etapa analógica, que era la máquina de escribir, la etapa tecnológica con la computadora e internet y, ahora, este último tramo que es la introducción de la Inteligencia Artificial”. Una herramienta con la que, dice, se pueden agilizar y ganar procesos, pero que no puede ofrecer lo que un reportero cubre: sensaciones, ambiente y todo lo que atañe a la percepción humana.

Prieto menciona ciertas llaves de la crónica futbolística: pensar más allá de lo que se ve, dejar de lado las pasiones y afinidades, la camiseta de hincha en pos de la objetividad y, al mismo tiempo, “tratar de quedarse con un detalle que no pueda ver la gente para, a partir de eso, desarrollar la crónica”.

Lee también

Detectar una jugada histórica es una habilidad que debe tener el cronista deportivo. Para Xavier Prieto hay otras, como la mano de Dios, que se entienden después por la controversia. Foto: IMÁGENES: ARCHIVO/EL UNIVERSAL
Detectar una jugada histórica es una habilidad que debe tener el cronista deportivo. Para Xavier Prieto hay otras, como la mano de Dios, que se entienden después por la controversia. Foto: IMÁGENES: ARCHIVO/EL UNIVERSAL

Toledo, quien elogia el periodismo deportivo que se hace en Argentina y España, complementa las voces de Prieto y Mauri: hay que revitalizar la crónica deportiva porque ha perdido su esencia: la capacidad narrativa. “Muchos se pierden en cuestiones técnicas, en calificativos. No hay pasión por narrar. En otros países, como Argentina, hay una buena tradición de periodismo deportivo. Hay buenas plumas y buenos narradores. Recuerdo haber escuchado en alguna ocasión a alguien que se expresaba de forma similar a Borges, pero narrando un juego con fórmulas literarias y conocimiento”.

Uno de los grandes retos, continúa, es ejercer el oficio en un tiempo donde vende más el debate, la falsa polémica y el ruido: “Ya no hay grandes crónicas sobre las grandes gestas deportivas. Todo lo que hay es como una fiebre de opiniones, debates, ruido que llama la atención y crea likes. Todas estas cosas que han generado las redes sociales y, en general, el Internet”, señala Toledo, quien en La pluma y el achique incluye el capítulo “Tres finales mundialistas” sobre la experiencia iniciática de ver el mundial México 70 en la infancia, y su posterior cobertura de Estados Unidos 94 y Francia 98. Enfatiza: la crónica televisiva le parece lamentable, prefiere ver los partidos sin volumen, con un disco de Miles Davis, los Beatles o Pink Floyd de fondo.

Para Parrottino, más que el periodismo deportivo existe el periodismo por sí mismo y una serie de retos en común: “La tarea de informar es la primera; la segunda es formar; la tercera, entretener”. Premisas, cuyo orden no debe invertirse, explica:

Lee también

“Decir con verosimilitud aquello que sucede, ser crítico del sentido común y de la realidad toda y, sobre todo, de los poderes. Y no me refiero sólo a los gobiernos. Muchas veces en América Latina los que tienen el poder no son los gobernantes, sino los tecnócratas digitales y eso tambien involucra al futbol. Y lo veremos en este mundial, que se ha apropiado Estados Unidos o que Donald Trump se ha guardado en el bolsillo a Gianni Infantino, presidente de la FIFA”.

La particularidad de Argentina, explica Mauri, quien se formó en la escuela de periodismo deportivo del Círculo de Periodistas Deportivos, quizá sea que el futbol es una cuestión cultural: “Va más allá de un mero deporte, un mero entretenimiento. Forma parte de la cultura del argentino, está muy arraigado. Aquí hay un fuerte vínculo entre el hincha y su club”. Una idea que Prieto redondea: es un mercado tan grande que el periodismo deportivo dedicado al futbol en Argentina, estima, puede tener hasta un 80% de cobertura. Es un abanico extenso y, en particular, en el periodismo escrito él percibe un nivel más alto que el del periodismo de radio y televisión que, por cierto, tiene muy buenos representantes, dice.

Una de las cuestiones más especiales del oficio, continúa Prieto, es saber observar el momento histórico: a veces puede ser un gol en el minuto 45 del segundo tiempo, que desencadena un resultado inesperado. Pero hay otros que suceden de forma posterior: “Un ejemplo muy viejo, México 86, Maradona hizo un gol con una mano contra Inglaterra. En principio, muchos ni siquiera advirtieron que había sido hecho con la mano. Terminó siendo histórico por toda la controversia que generó, las protestas que hubo después. Y eso terminó haciéndolo más histórico que lo que en el momento parecía que iba a ser”.

Hay mundiales formativos, como el México 70 para Alejandro Toledo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Hay mundiales formativos, como el México 70 para Alejandro Toledo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL

Lee también

Mauri recuerda los dos goles de Zidane en la final del 98: “Este primer título de Francia, ahí te das cuenta que estás siendo testigo de algo que va a quedar grabado por siempre. Y la final que perdió Argentina en 2014 contra Alemania. Esas situaciones las vas procesando en ese mismo momento como hitos que van a quedar grabados en el tiempo”.

Continúa: la experiencia de cubrir un mundial no tiene tregua: “Te absorbe por completo, todo el día, en todo momento, prácticamente no hay bajada de tensión, sino que estás en un mundial continuamente subido a una montaña rusa. Es muy desafiante y estresante en varios momentos, y excitante en muchos otros. Inolvidable también porque a veces sientes que estás formando parte de acontecimientos históricos y todo eso no lo encuentras en el día a día común de la profesión”.

Toledo, quien fue contratado en la sección deportiva de EL UNIVERSAL cuando rondaba los 30 años de edad, tenía experiencia previa como periodista cultural y aficionado y practicante del futbol: “En la primera semana me di cuenta de que me faltaba información y formación. Uno de mis recursos era hablar directamente con jugadores y entrenadores que me contaran sus vidas”.

Lee también

Reconoce, además, a quienes han escrito de futbol. En primer término, Manuel Seyde y “La fiesta del alarido”: “Yo creo que es como la piedra de toque del periodismo deportivo mexicano. Es para mí, quizá, el libro más importante que se ha escrito en México en torno al futbol”. Otros nombres en su lista personal son César Luis Menotti y Ángel Cappa, Juan Villoro, Jorge Valdano, Ramón Márquez y Félix Fernández Christileb, “que es un caso curioso, un buen portero ahora, analista deportivo, que tiene lecturas y tiene carrera literaria”.

Parrottino coincide en Villoro y añade a Eduardo Galeano, Juan Pablo Meneses y Julio Villanueva Chang: “Tenemos una rica cultura de crónica narrativa vinculada al deporte”.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.