Más Información

Roberto Lazzeri, la apuesta en la embajada de México en EU, rumbo a revisión del TMEC; trabajó con Ramírez de la O en Hacienda

Reyes españoles entregan el Premio Cervantes a Gonzalo Celorio; México y España son "más que países hermanos", dice Felipe VI

EU sanciona 23 personas y entidades ligadas al Cártel de Sinaloa; señala "sofisticada red de adquisición de opioides sintéticos"

Pemex acumula más de 3 mil derrames entre 2020 y 2025; se vertieron 42 tipos de sustancias, con diferentes niveles de riesgo y toxicidad

Visitante revela video previo al tiroteo en Teotihuacán; se ve a Julio César subir y prepararse para el ataque

Los pasos de Luisa Alcalde en Morena; así le fue en austeridad, combate al nepotismo, afiliaciones y alianzas
Entrenadores ganadores, obtuvieron títulos y dejaron una huella importante en su paso por los clubes que dirigieron; tomaron tanta importancia, ocuparon tanto espacio, que dominaban sobre el club... Sí, más allá de la cancha.
Técnicos ganadores, de temperamento fuerte y decidido, con sus virtudes y demonios, pero exitosos, ganadores de títulos, y lograron convencer —en casi todos los casos— a su plantel, no sólo de una idea de juego, sino que además establecieron un vínculo tan cercano y con un mismo objetivo, aunque a veces no estuviera siempre alineado a la de los dueños.
Matosas y Almeyda crecieron tanto, ocuparon tanto, que ambos fueron candidatos para dirigir a la Selección Nacional. Filosofías de juego, discurso y personalidad, sumado a los resultados, títulos y poder de convocatoria, los volvieron apetecibles, casi irresistibles a la dirección técnica de la Selección.
Casi, casi.
Sin embargo, terminaron por ser incómodos. Entrenadores que probaron sus formas de trabajo, crecieron y exigieron. No fueron fáciles de controlar y terminaron por ser más indeseables.
Por lo pronto, es incomprensible que dos de los entrenadores más ganadores en la historia moderna de la Liga MX no estén trabajando en el futbol mexicano, que hoy no tengan cabida en el futbol donde ganaron tanto, donde pasaron de ser estrategas tan deseados a terminar siendo detestados.
@pacovela
Técnicos ganadores, de temperamento fuerte y decidido, con sus virtudes y demonios, pero exitosos, ganadores de títulos, y lograron convencer —en casi todos los casos— a su plantel, no sólo de una idea de juego, sino que además establecieron un vínculo tan cercano y con un mismo objetivo, aunque a veces no estuviera siempre alineado a la de los dueños.
Matosas y Almeyda crecieron tanto, ocuparon tanto, que ambos fueron candidatos para dirigir a la Selección Nacional. Filosofías de juego, discurso y personalidad, sumado a los resultados, títulos y poder de convocatoria, los volvieron apetecibles, casi irresistibles a la dirección técnica de la Selección.
Casi, casi.
Sin embargo, terminaron por ser incómodos. Entrenadores que probaron sus formas de trabajo, crecieron y exigieron. No fueron fáciles de controlar y terminaron por ser más indeseables.
Por lo pronto, es incomprensible que dos de los entrenadores más ganadores en la historia moderna de la Liga MX no estén trabajando en el futbol mexicano, que hoy no tengan cabida en el futbol donde ganaron tanto, donde pasaron de ser estrategas tan deseados a terminar siendo detestados.
@pacovela
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








