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¿Sólo tienes tu sueldo? Es hora de buscar más ingresos

Tener una sola fuente de ingresos no es suficiente de cara a la situación económica cada vez más cambiante, así que es hora de empezar a trabajar para que si la pierdes, puedas estar tranquilo

ILUSTRACIÓN ROSARIO LUCAS. EL UNIVERSAL
20/09/2018 |00:28Mariana F. Maldonado |
Redacción El Universal
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La incertidumbre económica es siempre un acicate para cambiar y te vaya bien o te vaya mal económicamente, siempre será importante que encuentres la manera de diversificar tus ingresos. Seas empleado o incluso dueño de empresa, las circunstancias pueden cambiar minuto a minuto y entre más protegido estés mejor podrás enfrentar las épocas adversas.

Diversificar es un principio que se aplica a rajatabla a la hora de invertir y que, en general, es un principio que puede aplicarse a la hora de disminuir el riesgo de perderlo todo. Si tienes varios ingresos, perder uno no te significará perderlo todo y estarás más tranquilo.

Robert G. Allen, autor de varios bestsellers, entre ellos, “Multiple streams of income. How to generate a lifetime of unlimited wealth”, sostiene que este concepto –el de “múltiples flujos de ingresos”– fue el resultado de haber trabajado con cientos de personas exitosas durante más de dos décadas.

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“He visto personas que han pasado de vivir en las calles a vivir en mansiones; de manejar un taxi a ser llevados en una limusina”, asegura. Allen sostiene que son tres “montañas de dinero” las que pueden ayudarte a lograrlo: las inversiones, las bienes raíces y lo que él llama “marketing”, que es en realidad hacer negocios de cualquier forma.

“Hay un futuro volátil y serás sabio si tienes múltiples flujos de ingresos fluyendo a tu vida”, sostiene en el libro. Lo que él asegura es que existe una diferencia entre la gente próspera y aquellos que no lo son tanto: Que, precisamente, los ricos tienen claro que tener un sólo ingreso no es suficiente, por lo que trabajan para tener varios. En cambio, la gente más común sólo tiene una fuente y cuando la pierde, tarda años en recuperarse de esta pérdida.

La tesis de Allen es que con múltiples entradas de dinero vas a tener mayor seguridad si alguna sale mal. Es importante tener en cuenta que esta diversificación del ingreso que se construye a través de las inversiones, las bienes raíces y los negocios germinará a largo plazo.

Invertir en bolsa

En cuanto a las inversiones, el mundo de la bolsa de valores suena adecuado sólo para aquellos que saben invertir. Pero por fortuna, hay una manera de hacerlo sin ser inversionista experto. No sólo Warren Buffett —el mayor multimillonario del mundo por invertir en bolsa— sino Robert G Allen y varios expertos en finanzas personales recomiendan una manera de invertir para los no expertos: Comprar fondos cotizados (ETFs, por sus siglas en inglés) que repliquen el comportamiento del índice S&P 500.

Suena muy complicado pero en realidad no lo es. Entre todas las opciones que existen para invertir en bolsa, se encuentran los fondos cotizados. En la década de los 90, cuando se introdujeron por primera vez, revolucionaron la forma de invertir en bolsa, porque ofrecían la posibilidad de disminuir drásticamente el riesgo.

A Buffett le preguntan una y otra vez cuál es su recomendación para inversionistas no expertos, y él asegura que les recomienda lo mismo que le sugiere a su viuda, Astrid Menks: Poner 90% de su dinero en un ETF que replique el índice S&P 500. Comprar todo el mercado disminuye de manera drástica las posibilidades de que algo salga mal. Allen explica que en los 10 años pasados, de seis mil fondos, sólo 20 fueron capaces de superar el desempeño a 10 años del S&P 500 después de comisiones, lo cual deja una valiosa lección enseñanza.

“La lección no es apostar tu dinero a los 20 conejos más rápidos de la carrera, cuando el riesgo de escoger el conejo correcto entre 6 mil es ridículo comparado con la simplicidad de colocar tu dinero con la tortuga. En términos de la bolsa, la tortuga es el fondo cotizado que replica el S&P 500”, sostiene.

El objetivo es comprar este ETF de manera constante y durante varios años sin retirar nada. “Vende de aquí a 10 o 25 años y si no lo vas a hacer en el largo plazo, mejor no empieces”, recomienda Allen en su libro.

Lo que debes tener claro es que el dinero que inviertas aquí no lo vas a necesitar en el corto plazo y que para rentabilizar recursos necesitas no tener deudas y tener un fondo de emergencia de tres a seis meses de tu sueldo que te ayude a enfrentar cualquier imprevisto antes de que tengas que tocar tus inversiones.

Comprar propiedades

Otra de las fuentes que puedes explorar para diversificar tus ingresos es las bienes raíces. Recuerda que toda esta estrategia de inversión es aplicable al largo plazo, por lo que debes tener en cuenta que las ganancias no las vas a ver pronto, pero que en conjunto, cuando maduren tus inversiones, vas a sentirte (y a estar) mucho más seguro frente a una eventualidad.

Allen recomienda buscar a compradores desesperados por vender, ya que es mucho más probable que estos estén dispuestos a bajar el precio. Y donde habrá propiedades más baratas es en los remates hipotecarios. Si deseas tener éxito en la inversión inmobiliaria debes encontrar propiedades en oferta, asegura Allen, tienes que hallar cómo financiarlas —él recomienda la búsqueda de inversionistas— y debes cultivarlas, es decir, arreglarlas y venderlas más caras o conservarlas para obtener plusvalía de ellas.

Robert Kiyosaki, uno de los expertos en finanzas personales más conocidos del mundo, aseguraba que en la crisis hipotecaria de 2009 (que se extendió algunos años más) de Estados Unidos, aquellos con los medios y la educación financiera suficiente, tenían una excelente oportunidad para construir un portafolio sólido de bienes raíces y de amarrarlo con préstamos que seguramente tendrían condiciones muy benéficas que era muy poco probable que se repitieran. Es decir, comprar barato y vender caro en un futuro, cuando la crisis cesara.

Esto se trata de buscar propiedades baratas, encontrar la mejor forma de pagarlas y luego venderlas más adelante (o quedártela si crees que va a aumentar la plusvalía). Pero es necesario aclarar que no se trata de ahorrar ahora sí para comprarte una casa. Kiyosaki no se cansa de repetirlo: Tu casa no es un activo, es un pasivo, es decir, es algo que te está haciendo perder dinero. Tú vives en ella pero tienes que pagar una hipoteca, ¿qué beneficio te está reportando además de darte techo si tienes que pagar impuestos y demás gastos por ella? Kiyosaki explica que comprarte una casa solo te trae deuda. Entonces, ¿puede ser una casa un activo? Una propiedad se vuelve un activo cuando hace que te metas dinero a la bolsa, cuando, más allá de darte plusvalía a largo plazo, está haciendo que mes con mes tengas una ganancia.

“Si tienes una casa que alquilas mes con mes, es un activo. Si tienes una casa, pagada o no, en la que vives, entonces no es un activo. En lugar de poner dinero en tu bolsillo, te está quitando dinero. Esa es la definición simple de pasivo”, explica Kiyosaki.

Éntrale a los negocios

Allen se refiere a este tercer punto como la “montaña del marketing”. Él propone que escribas un libro o que saques jugo de tu expertise en alguna materia –hagas tu blog, des consejos, hagas webinars, etcétera– y lo hagas monetizable a través de internet.

El consejo es que encuentres un deseo o necesidad en la gente, encuentres una tecnología que te pueda ayudar a resolverla y encuentres una manera de venderlo.

“Una idea mediocre con un buen poder de marketing puede generar un flujo de dinero de por vida, y con suficiente suerte se puede convertir en millones de dólares.

Todo en tu vida tiene valor, los fracasos, los éxitos. Todo es parte de la ecuación”, sostiene Allen.

En general, fundar empresas o buscar la manera de hacer negocios es otra manera de encontrar ingresos extra.

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