Los principales fabricantes de vehículos como Volkswagen, Nissan y General Motors (GM) enviaron a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) sus comentarios sobre la próxima revisión del T-MEC.
Volkswagen Group of America destacó que las reglas de origen para la fabricación de vehículos han incrementado los costos de producción para los fabricantes de la región y, por lo tanto, también los costos para los consumidores, tanto de vehículos nuevos como usados.
El último informe de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos sobre el impacto económico de las reglas de origen automotrices lo confirma, concluyendo que “las reglas de origen redujeron ligeramente el empleo, la producción, los ingresos, los gastos de capital, los inventarios y las ganancias de los productores estadounidenses de vehículos ligeros” y “la mayoría de los cambios en el abastecimiento asociados con el cumplimiento de las reglas de origen resultaron en un aumento en los costos de producción”.

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Volkswagen agrega que los aranceles para la industria automotriz, desde materias primas hasta los proveedores de primer nivel, es excesiva.
“Las inversiones realizadas por los fabricantes de automóviles para beneficiarse del cumplimiento del T-MEC se han visto socavadas por el incumplimiento por parte de Estados Unidos de las cartas paralelas del T-MEC sobre el comercio automotriz y por la continua imposición de aranceles a los vehículos que cumplen con el T-MEC.
“Estas acciones perjudican la competitividad de Estados Unidos y América del Norte en nuestra industria”, indica la armadora alemana.
Por su parte, Nissan destaca que el T-MEC creó un mercado regional que permite a los fabricantes de automóviles ofrecer una gama completa de vehículos, desde básicos, pasando por SUV y camionetas de gama media, hasta gama alta.
Este mercado regional y el entorno de fabricación le permiten a Nissan fabricar “vehículos asequibles para todos los estadounidenses”, al contar con una oferta que va desde Sentra y Kicks, ideales para los consumidores que buscan un precio competitivo, hasta las camionetas QX60, Pathfinder y Murano, para quienes buscan SUV de gama media a grande.
Nissan considera que la identificación y desarrollo de proveedores regionales crea un clima de negociación positivo para un suministro estable en la región.
Además, promueve la asignación regional de la producción de vehículos.
“Esto se ha evidenciado durante el último año. Los costos de fabricación han ido en aumento durante varios años, lo que dificulta ofrecer una amplia variedad de vehículos a precios más bajos.
“Reconocer que los automóviles y las autopartes que cumplen con las estrictas normas del acuerdo comercial pueden ingresar a Estados Unidos sin aranceles promueve la fabricación en Norteamérica, incluida la estadounidense, y permite a Nissan ofrecer una gama de vehículos asequible para todos los consumidores estadounidenses”, indica Nissan.
Por su parte, GM destacó que desde la ratificación del T-MEC, se cuadruplicó la inversión en activos fijos automotrices y estas inversiones generan empleo en los tres países.
“GM utiliza una cantidad considerable de componentes de propulsión en los vehículos fabricados en México para garantizar el cumplimiento de las reglas de origen, vinculando la producción de vehículos mexicanos con el empleo y la tecnología estadounidenses”, detalla.
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