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Tras el primer reporte de ventas de Tesla en 2018 podemos observar que la marca vendió 8 mil 189 Model 3 en los primeros tres meses del año, lejos de sus competidores como el Chevrolet Bolt y el Prius enchufable de Toyota. Eso lo convierte en el auto eléctrico más vendido de la Unión Americana.
A pesar de que debería ser un momento de celebración para la compañía californiana, que apenas tiene 10 años de existencia. Lo cierto es que lo difícil apenas comienza para ellos pues tienen promesas que cumplir, principalmente la de sostener su tasa de producción semanal.

A finales del año pasado, Tesla aseguró que había fabricado 793 Model 3 en los últimos días hábiles de diciembre y logró una tasa de mil en ese trimestre. Después de eso, Elon Musk dijo que para los primeros tres meses de 2018 subirían el promedio de fabricación a 2 mil 500, se quedaron cerca pero no lo lograron (2 mil 20 unidades hechas los últimos siete días de marzo). Para el siguiente trimestre prometen 5 mil ¿Lo lograrán?
Otro gran problema que tiene Tesla es la producción de baterías para sus autos . Su fábrica más importante en Nevada podría haber llegado al final de sus labores. Entre enero y marzo de este año a duras penas logran hacer 500 paquetes de baterías a la semana.

La compañía parecía tener preparada una nueva línea de fabricación de pilas hecha en sus laboratorios de Alemania pero esta tuvo que ser instalada el mes pasado.
Tesla tiene muchos retos por delante y Elon Musk trabaja más en vez de celebrar su éxito el primer trimestre de 2018, incluso ha declarado que se queda a dormir en la fábrica para asegurarse de que todo continúe por buen camino.
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