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El actor francés Lairent Lafitte, presentador de las galas de esta edición del Festival que se presenta en esta ciudad, se disculpó ayer por el chiste ofensivo que hizo sobre Woody Allen y lamentó que se malinterpretara su alusión a las acusaciones de abusos de la hija del realizador.
“Lo siento sinceramente por todos aquellos a los que he herido”, dijo Lafitte en su cuenta de Twitter, que aunque está abierta desde agosto de 2013, solamente contiene cuatro mensajes escritos ayer, dos en francés y dos en inglés, sobre este asunto.
“Quería ser divertido, impertinente y extravagante, pero entiendo que mi intención haya podido ser torpe y malentendida”, precisa el actor.
El miércoles, al presentar Café Society, de Woody Allen, el presentador le dijo al realizador, que estaba presente en la ceremonia: “Estos últimos años ha rodado muchas películas en Europa, aunque ni siquiera esté condenado por violaciones en Estados Unidos”.
El presentador hizo un desafortunado paralelismo entre el caso de Roman Polanski, que en 1977 se declaró culpable de violar a una menor en EU, huyó del país para evitar la condena y se instaló en Francia para evitar la extradición.
Su caso no está cerrado, al contrario que el de las acusaciones de abusos sexuales de Dylan Farrow, hija adoptiva de Woody Allen, contra su padre, hechos que están prescritos.
El escándalo, sin embargo, sigue. Los cinéfilos debaten incluso si es ético ver, y posiblemente adorar, sus películas. Críticos y reporteros hacen el examen de conciencia.
Melissa Silverstein, fundadora del blog Women in Hollywood, escribió una columna en The Guardian titulada “Por qué no voy a ver la nueva película de Woody Allen”. “Me gustaría contrarrestar la aparente determinación de la sociedad de no creer en las víctimas. Y me gustaría que el cine haga lo mismo”, escribió. “Niéguense a comprar boletos para películas hechas por personas acusadas de abuso”.
Nina Metz, del Chicago Tribune, también dijo que boicoteará las películas de Allen y su próxima serie para Amazon. “Colectivamente hemos evitado el trabajo de Bill Cosby, y me pregunto: ¿le damos a Allen un trato diferente porque una persona lo ha denunciado?”
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