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viridiana.ramirez@eluniversal.com.mx
Su “vientre” está habitado por humanos. En ocasiones, ellos permiten que algún extraño les haga compañía. El visitante debe posarse frente a la gran boca de la serpiente y dejar que ésta lo “devore”, solo así podrá descubrir un paraíso de cañadas, cuevas y pozas de agua. No estamos soñando, esto es lo que sucede en el Nido de Quetzalcóatl, una majestuosa obra arquitectónica creada por Javier Senosiain, en Paseos del Bosque, Naucalpan.
Mundo de fantasía
El Nido de Quetzalcóatl está integrada por 10 viviendas privadas, de las cuales una está en renta a través de la plataforma Airbnb; solo reservando una estancia mínima de dos noches es como se puede acceder y descubrir sus secretos.
Uno de los anfitriones, colaborador cercano del arquitecto, se encarga de los recorridos guiados a través de los pasillos y túneles esculpidos por la abundante vegetación; por el invernadero conocido como Jardín de las Flores, en forma de concha de caracol, y, por el teatro circular al aire libre, donde se aprovecharon los desniveles del suelo para instalar las gradas, cubiertas por una alfombra de pasto natural.
En estas caminatas se muestran los principios de la arquitectura orgánica, de la cual Javier Senosiain, egresado de la UNAM, es uno de los máximos exponentes en México.
El artista adapta sus diseños de acuerdo a la naturaleza del entorno, respetando las formas originales del paisaje, orientación, flora y fauna.
Así crea edificaciones en relieve, cuyo recubrimiento casi siempre es con pedazos de azulejos de colores para dar la impresión de que sus obras “vibran y se mueven”, algo muy similar a los trabajos hechos por Antoni Gaudí.
Al finalizar el proyecto del Nido, el arquitecto notó que las distribución de las viviendas parecían el cuerpo de una enorme serpiente. Para darle realismo, decidió aprovechar una de las cuevas y crear la cabeza del reptil, misma que funcionaría como entrada al complejo.
También se añadió la cola y su cascabel, donde ocultó tomas de agua y bodegas. En los jardines, el visitante notará que las bancas asemejan nubes y serpientes bebés.
La obra no solo se inspira en la naturaleza, también es amigable con ella. Tiene un sistema de captación de lluvia para riego y cuenta con un huerto para el consumo de los vecinos.
Al interior
La casa en renta tiene un diseño minimalista, basado en colores crudos que permiten resaltar la vegetación y esculturas del exterior.
Está compuesta por cinco habitaciones, una de ellas adaptada como estudio con televisor y sala de lectura. Tiene capacidad para hospedar hasta 10 personas.
El anfitrión incluye durante la estancia el desayuno, mismo que pueden disfrutar en alguno de los jardines o junto al lago. Incluso, la cocineta está equipada con una pequeña despensa, aunque si el huésped lo desea puede llevar sus propios insumos, incluidas botellas de vino.
Por el rumbo
Aprecia las cuatro casas de Conjunto Satélite, en Circuito Economistas. Su diseño esférico emula naves espaciales y la fachada, dos águilas con las alas extendidas.
Reservaciones
La estancia mínima es de dos noches. Incluye recorrido guiado. El fraccionamiento no permite el paso a transporte público. Es necesario acceder en vehículo propio o taxi.
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