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Cancún.— Matías Almeyda observa todo lo que sucede a su alrededor y no se siente del todo cómodo. Con casi nueve meses en el futbol mexicano, el director técnico del Guadalajara está completamente habituado al medio, lo que no significa que le agraden sus hábitos.
Nunca antes había estado en un Régimen de Transferencias y revela su disgusto con uno de los principales rituales de los dirigentes.
“Es la primera vez que vengo a esta clase de eventos y no es que me gusten, porque el jugador es un ser humano y no un paquete que hay que vender, llevarlo para allá y acá, pero son costumbres que se tienen, se respetan. Está quien las comparte y quien no”, sentencia. “Me resulta raro, extraño, que estemos todos acá viendo qué pasa y qué no, porque el futbol es mucho más sencillo. Trato de ir mirando las cosas positivas y negativas que tiene, pero no soy quién para juzgar si está bien o mal... Ahí queda”.
Como su deseo de que las Chivas tengan más refuerzos que el volante de contención José Juan ‘Gallito’ Vázquez y el delantero Marco Bueno, cuyos fichajes se cerraron antes de la reunión que se celebra en el Caribe mexicano. Cerca del cierre de operaciones, el Rebaño logra quedarse con el atacante Néstor Calderón.
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