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ariel.velazquez@eluniversal.com.mx
Atlanta.— Alguna vez nos ha tocado acudir a fiestas o reuniones en las que no conocemos a casi nadie y socializar cuesta más que comprar el nuevo Iphone. Pues bien, así es como se notó a la mayoría de los Rams de Los Ángeles en el día inaugural de la semana más grande de la NFL.
Rob Gronkowski, quien tiene una habilidad especial para bailar, encarnó el sentimiento de Nueva Inglaterra al demostrar que no tienen miedo al escenario.
La reputación de ser un equipo metodológico la mantuvieron los jugadores de Nueva Inglaterra, pues con la experiencia ganada en los viajes pasados se divirtieron el día que tenían que divertirse para trabajar cuando hay que hacerlo.
Debido a los escasos aficionados con los que contó, la presentación del equipo de Los Ángeles fue más fría que los siete grados bajo cero que se pronostican para este día en Atlanta. Encabezados por Jared Goff, los Rams salieron en fila como cuando un grupo de presos sale para hacer trabajo comunitario.
El entrenador de los Rams, Sean McVay, habló sobre cómo Belichick le envió mensajes de texto durante toda la temporada para ofrecerle apoyo y aliento.
“Significa mucho... Poder —incluso— tener esa relación y la forma en que me ha tratado. El poco de interacción que hemos tenido, significa mucho”, dijo McVay.
Brady no recibió una propuesta de matrimonio, como en 2008. Lo único fue una almohada con su imagen que no piensa utilizar por ahora, pues —para él— a sus 41 años de edad aún no es tiempo de descansar. Inicio de la Semana del Super Bowl LIII entre los Patriots y los Rams, el juego donde para muchos comenzó la dinastía de Nueva Inglaterra y que parece ser una historia sin fin.
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