En el América

no recuerdan un arranque de torneo en el que la concentración colgara de un hilo. Justo cuando creían en el equilibrio perfecto, ofertas del extranjero amenazan con desmantelar el Nido.

El Porto quiere llevarse de golpe a dos águilas: Agustín Marchesín y Mateus Uribe. Mientras que Roger Martínez podría encontrar su revancha en Europa, dentro de la Premier League inglesa.

Tres titulares que ponen en riesgo la estabilidad en el esquema del técnico Miguel Herrera. Sin embargo, Nicolás Castillo salió a la defensa de la moral azulcrema y advirtió que los suyos no permitirán que el proyecto se desmorone.

“No [es una distracción], todos los compañeros estamos muy enfocados en lo que queremos”, dijo el atacante chileno, pese al intenso choque contra el León (0-0), en el que no consiguió romper las redes y donen el que el América se conformó con el empate sin goles. “No pudimos con la victoria, en el vestuario estábamos todos molestos, pero los veo a todos enfocados, estamos conscientes de lo que quiere el equipo y el cuerpo técnico, vamos empezando, no hemos perdido y, como dije, todos seguiremos trabajando”.

Pero Nico no niega que la eventual salida de de los estelares sí afectará. “Todos los compañeros son importantes, obviamente nos dolería.

“Pero está bien si es un buen futuro para cada uno y si favorece al club, a su familia que —eso no hay que tocarlo, porque es sagrado—, nosotros trataremos de enfocarnos en lo que queremos sacar de nosotros y del torneo”, justificó.

Incluso, el andino se puso en los zapatos de Marche, Uribe y Martínez , al recordar que vivió una situación similar, cuando dejó a los Pumas por regresar al Viejo Continente, con el Benfica, situación que involucra el bienestar familiar.

“Depende mucho también de la familia, del equipo que te va a querer, de todo, son situaciones que a uno no le gusta vivir, porque uno prefiere enfocarse en la cancha”, reiteró el artillero azulcrema. “Pero insisto, yo estoy enfocado, los veo a todos enfocados”.

De hecho, al analizar la marcha del equipo, con cuatro unidades tras dos fechas disputadas, Castillo atribuyó que la armonía azulcrema resultó lastimada por el arbitraje.

“Nos quedamos con sentimiento agridulce, tuvimos muchos mintuos que no aprovechamos, veníamos cansados del viaje [desde Houston], estuvimos fuera de casa. Por ahí no nos gustó [el criterio con el VAR], está un poco viciado, porque hay jugadas que sí revisan y otras no.

“Cada árbitro tiene su personalidad, no voy a decirle al árbitro que me soporte, porque yo también soy pesado con ellos y trato de ayudar a mi equipo. Sólo queda acatar las órdenes, pero sí terminamos un poco molestos porque revisan unas jugadas y otras no”, criticó Nico, quien ya se dijo con la mente en Tijuana , salgan o no más Águilas.

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