
El problema no es el futbol; el problema es que el gobierno quiera usar esa fiesta como vitrina de normalidad, como si el país estuviera en calma

El problema no es el futbol; el problema es que el gobierno quiera usar esa fiesta como vitrina de normalidad, como si el país estuviera en calma


El problema no es sólo que otros países investiguen, el problema es que las fiscalías son incapaces, están rebasadas y subordinadas al poder político


No son hechos aislados, ni familias que “decidieron irse”; son pueblos indígenas obligados a sobrevivir entre criminales armados y autoridades que no los protegen




