Así como alguien sembró semillas de jacarandas en C.U., hay profesores sembrando las semillas del espíritu universitario en los estudiantes

Estoy seguro de que fortificar a la UNAM y a su Fundación es contribuir a la formación de ciudadanos libres y críticos, especialmente en una época en la que la desinformación desafía al conocimiento.

En la UNAM descubrí algo distinto: la ciencia y el pensamiento crítico pertenecen a todos. Ahí me di cuenta de que el talento existe en todos los rincones de México, pero necesita instituciones sólidas que lo impulsen

La Universidad me ha acompañado en momentos decisivos, brindándome no sólo conocimientos, sino también disciplina, inspiración y un profundo compromiso con la medicina y con la sociedad

El papel de Fundación UNAM es vital e imprescindible, pues la educación es la base que posibilita al individuo superar sus limitaciones, encontrar nuevas metas y alcanzar otros destinos.