Un año más, la sala se llenó de risas, gratitud y sorpresa. En un sólo lugar se reunieron 103 de las mujeres más exitosas, promisorias y luchonas de México en la convocatoria anual que hace EL UNIVERSAL por el Día Internacional de la Mujer. Llegaron listas para encontrarse, apoyarse y apapacharse, para acompañarse en el camino y reconocerse las unas a las otras aunque la causa o el partido político sean distintos.

“¡Mana!, ¿cómo estás?”, se saludaban. Iban entaconadísimas o vistiendo ropa muy sencilla, con accesorios de marcas como Channel y Louis Vuitton o portando enormes aretes oaxaqueños, rebozos y huipiles de bellos bordados, pero juntas todas: cantantes de ópera, empresarias, políticas, periodistas, embajadoras y artistas, mujeres exitosas que, sin importar partido o ideología, se reconocieron las unas a las otras.

“¡Eres una chingona!”, “¡Qué discurzaso te aventaste, canija!”, “¡Qué fregón trabajo estás haciendo!”, “Te ayudamos” se escuchaba en los salones del restaurante Casa Bell donde esta ocasión se llevó a cabo el desayuno anual al que convida El Gran Diario de México para honrar y reconocer los logros y el trabajo de las mexicanas más influyentes de la vida nacional cada 8 de Marzo.

“No es que seamos mejores que los hombres, somos distintos”
“No es que seamos mejores que los hombres, somos distintos”

Foto: Berenice Fregoso / EL UNIVERSAL

Algunas atraviesan por momentos complicados en sus vidas públicas, como Yasmín Esquivel Mosso, candidata a la Suprema Corte de Justicia de la Nación , quien esta semana recibió fuertes críticas por su comparecencia ante el Senado de la República, en la que se posicionó en contra del aborto. En el encuentro se le vio preocupada y en sus pláticas con otras asistentes, compartió esa sensación.

“Es que no era un tema de aborto, sino de estar en contra de penalizar a la mujer que decide abortar... pero si se interpreta de otra manera ¿qué les contestas?”, señaló en una conversación con Nashieli Ramírez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.

En una mesa distinta, la senadora por el PAN Xóchitl Gálvez se expresaba del mismo tema: “Deberíamos ayudar al presidente a proponer una terna sin conflicto de interés”, compartió.

Desde el momento de la llegada de la procuradora de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy , se escucharon exclamaciones y felicitaciones por el trabajo que realiza con la administración de Claudia Sheinbaum: “¡Eres una chingona!” , le dijo alguien. La actriz Luz Elena González compartió la felicitación y se acercó para decirle que estaba haciendo un “gran trabajo”.

En otro círculo, las senadoras del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Beatriz Paredes Rangel y Vanessa Rubio le mostraban su respaldo a Alejandra Palacios , presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) , cuyo trabajo como titular de un organismo regulador ha sido cuestionado por el gobierno federal.

“He querido buscarte para que platiquemos y a ver cómo podemos ayudar”, le decía Vanessa Rubio, “Creo que el caso de Guillermo (García Alcocer, del CRE) y el tuyo son muy similares”.

“Te quieren llamar a comparecer a (la cámara de) Senadores, te conviene ir para que se airee tu caso”, le recomendaban.

En otros casos, el afecto y el acompañamiento sobrepasaron los límites de lo profesional. Al encontrarse, la conductora y productora de Tv Azteca, Patricia Chapoy, y la periodista de Televisa, Paola Rojas , se dieron un abrazo que se prolongó más tiempo del que habitualmente se destina a un saludo casual.

Paty la abrazó con ternura y aunque no cruzaron muchas palabras, las últimas fueron sinceras: “Te quiero”, le dijo “La Chapoy”. Luego alguien les pidió una foto juntas; Paola, quien mide casi 1.80 metros, se quitó sus tacones y con una actitud sencilla posó descalza para quedar al nivel de la periodista de espectáculos, quien es más chaparrita.

Sentadas en la misma mesa, la senadora Beatriz Paredes y la actriz Edith González compartían risas y una conversación que se veía animada. El evento transcurrió entre pláticas sobre la menopausia, los hijos, las dietas, el marido y la política, sobretodo la política. Las invitadas compartieron y se reconocieron entre ellas en lo difícil que es para las mujeres destacar en el ámbito público.

“No es que seamos mejores que los hombres, somos distintos”

, se escuchó.

“No es que seamos mejores que los hombres, somos distintos”
“No es que seamos mejores que los hombres, somos distintos”

Foto: Berenice Fragoso / EL UNIVERSAL

La ex diputada priísta Carolina Monroy del Mazo ejemplificó estas dificultades en una conversación con la ex gobernadora yucateca Ivonne Ortega , de su mismo partido: “Nacer mujer es nacer como un ente sin derechos. Luego creces y caminas diario: en tacones y de subida”.

De sólo verlas y escucharlas, no parecería que el mismo techo alberga a profesionistas tan diferentes, algunas con posturas políticas encontradas. Este 8 de marzo hay retos y mucho que avanzar pero, al menos en ese espacio y cuando menos durante unas horas, estas mujeres se abrazaron y rieron dispuestas a enfrentarlos todos, desde diferentes trincheras y visiones pero juntas.

cg

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