La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un predio en el municipio de Miacatlán, Morelos debido a que en el lugar se derribaron 52 árboles de especies nativas con el objetivo de preparar el terreno para el cultivo de agave.
De acuerdo con el órgano a cargo de Mariana Boy Tamborrell, el lugar se ubica en el paraje “Ojo de Agua”, en el ejido de Palo Grande y fue clausurado por el cambio de uso de suelo en terreno forestal sin contar con la autorización correspondiente emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En una visita de inspección en la zona realizada el pasado 24 de marzo, la Procuraduría detectó la remoción total de la vegetación con maquinaria pesada, lo que, asegura, provocó afectaciones directas al ecosistema que pueden generar impactos negativos como la pérdida de biodiversidad, alteración del equilibrio ecológico y la disminución de la capacidad del suelo para retener agua.

Agregó que durante la inspección, el responsable del terreno no presentó la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, por lo que se procedió a la colocación de sellos de clausura como medida de seguridad.
Explicó que este tipo de acciones pueden constituir también un delito federal debido a que se encuentran previstas en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, por lo que la Profepa inició el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las sanciones.
La Profepa detalló que también se eliminaron diversos arbustos en la zona y entre los 52 árboles derribados se encuentran distintas especies nativas, entre ellas:
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