La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura total temporal de una obra de construcción realizada sin autorización ambiental dentro del Área Natural Protegida “Corredor Biológico Chichinautzin”, ubicada en el municipio de Tlayacapan, Morelos, así como de un predio ubicado en la localidad de Chelem Puerto, municipio de Progreso, Yucatán.
La primera se trata de una zona estratégica conocida como Bosque de Agua, a la que la dependencia describió como fundamental para la recarga de los mantos acuíferos del estado. La clausura derivó de una denuncia ciudadana y de recorridos de vigilancia realizados en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Durante estas acciones, señaló, inspectores de la Profepa en Morelos detectaron la edificación reciente de una obra sin autorización en el paraje conocido como “Loma de Tezontlala”, dentro de la comunidad de San José de los Laureles.
Lee también Profepa clausura proyecto “Perfect Day Mahahual"; acusa que no tiene autorización de impacto ambiental
La Profepa identificó que la obra se construía en un predio con vegetación forestal de selva baja caducifolia, de aproximadamente 890 m². En el sitio se desarrollaba la construcción de una casa habitación en obra negra, con dimensiones aproximadas de 3.90 metros por 4.50 metros y una altura de 3 metros, elaborada con panel estructural, mortero, cemento, armex de acero y techo de concreto, además de una plancha de concreto y cimientos.

Durante la visita de inspección, el pasado 29 de enero, el responsable de la obra no presentó la autorización en materia de impacto ambiental emitido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito obligatorio para cualquier obra o actividad que se realice dentro de Áreas Naturales Protegidas de competencia federal.
De conformidad con la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y su Reglamento, la realización de obras sin dicha autorización constituye una infracción administrativa, por lo que la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura total temporal de toda obra o actividad, hasta que se determine lo conducente en el procedimiento administrativo correspondiente.
“La problemática que origina este tipo de casos está relacionada con la venta irregular de tierras comunales y el crecimiento desordenado de asentamientos humanos, particularmente en la comunidad de San José de los Laureles, situación que resulta especialmente grave al tratarse de un territorio ubicado dentro de un Área Natural Protegida, sujeta a estricta regulación ambiental”, indicó.

En el segundo caso, la dependencia impuso la clausura total temporal en dos sitios dentro de un ecosistema de humedal costero de manglar en Yucatán, donde se constató el corte, eliminación, desmonte y quema de vegetación, así como la lotificación del terreno para destinarlo a asentamientos irregulares sin contar con la autorización ambiental correspondiente.
“La acción se llevó a cabo en seguimiento a una denuncia presentada por la Comisaria Ejidal de Chelem, quien reportó el desmonte del manglar y proporcionó la ubicación del sitio afectado”, explicó la Profepa a través de un comunicado publicado este miércoles 4 de febrero.

El pasado 23 de enero, personal de la Profepa realizó una inspección donde se detectaron dos sitios dentro de un mismo predio que conforma una unidad física: el primer sitio se observaron actividades de desmonte, corte, eliminación y quema de vegetación de manglar, así como la delimitación del área con fines de lotificación para asentamientos irregulares de población, en una superficie de 13 mil 22 m².
“En el segundo sitio se identificaron actividades similares de desmonte, corte, eliminación y quema de manglar, además de la delimitación del terreno para asentamientos irregulares y la presencia de estructuras fijas y semifijas ya habitadas, en una superficie de 5 mil 574 m²”, detalló.

La superficie total afectada es de 18 mil 596 m² y se constató que las actividades fueron realizadas recientemente, ya que los tocones, ramas y árboles cortados se encontraban en montículos para su secado, con evidencias del uso de fuego.
Las estructuras habitacionales identificadas cuentan con servicios públicos como agua potable y electricidad. Hasta el momento, señaló, no se tiene conocimiento de que exista autorización ambiental expedida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la realización de estas obras y actividades.
“Debido a lo anterior, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura temporal total, colocando los sellos, con el fin de ordenar el cese inmediato de toda actividad y evitar mayores daños al ecosistema”, explicó.
mahc
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]













