Al menos 57 mil 579 migrantes centroamericanos están en México a la espera de la resolución de asilo político por la Corte de Estados Unidos, dijo el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas.

Al presentar ayer el primer informe de trabajo de la subsecretaría a su cargo, Encinas Rodríguez aclaró que no todos los migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala, principalmente, están establecidos en la frontera norte de México, ya que algunos se esparcieron por el territorio nacional y otros regresaron a su país de origen.

“No necesariamente todos están establecidos en la frontera norte, regresaron muchos a su lugar de origen o se han dispersado en otros lugares de México”, indicó.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), durante más de la mitad de 2019 se registró un aumento de 67% en la detención de centroamericanos con situación migratoria irregular, en relación con 2017, y se ha atendido a más de 32 mil personas.

Encinas Rodríguez afirmó que durante el primer año de gobierno se establecieron siete ejes de acción de la política: la búsqueda e identificación de personas desaparecidas, la garantía de los derechos humanos, las políticas migratorias y la atención a las solicitudes de refugio, la violencia contra las mujeres, la lucha contra la discriminación y la xenofobia, el derecho a la identidad de las personas y la construcción de la paz.

El titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) de la Segob, Andrés Ramírez Silva, alertó sobre un crecimiento exponencial en las solicitudes de refugio, que hasta noviembre suman 66 mil 915, lo que representa un incremento de 125.8% con respecto al año pasado.

Ramírez Silva calculó que 2019 cerrará con más de 70 mil solicitudes de protección al gobierno mexicano, ya que cada mes se rompe el récord de quienes buscan acogerse a esta figura, en especial de Honduras (29 mil 146), El Salvador (8 mil 711), Cuba (8 mil 042), Venezuela (7 mil 174), Haití (5 mil 69).

Durante la presentación del primer informe de actividades del subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Encinas Rodríguez aseguró que pese a la cantidad de gente que llega a diario al país, la Comar está empeñada en disminuir el rezago en la atención de registros a nivel nacional, en colaboración con el INM y la sociedad civil.

“Sabemos que el tema de refugio en México no era conocido hasta hace poco tiempo, pero puedo asegurar que lo que ha llegado desde que nosotros asumimos la administración, y esa es mera casualidad, porque juro que no somos nosotros los que los estamos trayendo, ha habido más del doble de lo que había llegado desde 2012 hasta el año 2018”, refirió.

Ante esta situación, Ramírez Silva planteó la necesidad de establecer oficinas de la Comar en Guadalajara, Saltillo, Cancún y Ciudad Juárez para agilizar la atención, “sin menoscabo de la calidad de los procedimientos, porque pese a que la cantidad y la productividad es muy importante, más es la calidad de los procedimientos porque se habla de vidas humanas”.

Reiteró que el plan de la Comar se enfoca en disminuir el rezago de casos de registro a nivel nacional, a través del levantamiento de información, hacer más eficiente el procedimiento en las solicitudes de condición de refugiado y eliminar el sistema de citas para la atención en todas las oficinas.

Señaló que la Comar cuidará que no sean deportadas personas cuya vida corre riesgo en su país. Sin embargo, reconoció que el esfuerzo que realiza la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados “es muy limitado porque la dimensión del problema es muy complejo, tiene múltiples aristas y requiere de la participación de las diversas instituciones que puedan garantizar el acceso a los servicios públicos a esta población que necesita protección internacional”.

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