Hace unos días se llevó a cabo el torneo de Knockout: No Tires la Toalla en el penal de Atlacholoaya, Morelos. En este espacio, personas privadas de la libertad (PPL) que por varios meses fueron parte un proceso integral de reinserción, exhibieron su habilidad y la técnica aprendida durante el proceso.

Este programa, impulsado por Red VIRAL en alianza con el Consejo Mundial de Boxeo, articula entrenamiento físico, acompañamiento psicoemocional y una metodología enfocada en el perdón y la reconciliación, lo que ha ayudado a los participantes a mejorar su disciplina, autoestima y autocontrol, además de reducir el consumo de sustancias en el 90% de los casos.

El evento tuvo una carga simbólica particular: una década después y gracias al impulso de la gobernadora Margarita González, el programa regresó fortalecido al lugar donde inició. Lo que comenzó en Atlacholoaya como una apuesta, tras más de 10 años de existencia, vuelve a recordarnos en Morelos que la reinserción es posible si se realiza mediante intervenciones integrales y sostenidas.

Implementado en varios centros penitenciarios en México, el programa ha sido reconocido, entre otros, por el Foro de la Paz de París, Peace and Sport en Mónaco, el Comité Olímpico Internacional y por la Universidad Iberoamericana como la mejor práctica en materia de seguridad ciudadana.

Knockout atiende factores de riesgo asociados a reincidencia, violencia y consumo de sustancias, y los resultados muestran una disminución en conductas agresivas y una mayor capacidad para resolver conflictos de forma pacífica. El box ha demostrado ser especialmente eficaz ya que transforma estrés, frustración y ansiedad en disciplina, constancia y objetivos claros; mientras que el acompañamiento terapéutico permite enfrentar traumas, culpas y emociones no resueltas que, en muchos casos, detonaron las conductas delictivas.

El torneo final reunió a 45 internos que exhibieron sus mejoras técnicas, en disciplina y manejo emocional, reflejo de una reconstrucción personal integral.

En el certamen estuvieron presentes Víctor Rabanales, “Lupita” Martínez, César Bazán e Isaac Bustos, quienes se suman a los más de 10 excampeones mundiales del Consejo Mundial de Boxeo que convivieron con los participantes, entrenaron con ellos y compartieron mensajes de perseverancia durante el proceso. También acompañaron Mónica Noguera, embajadora del programa, y el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos, General José Luis Bucio Quiroz, quien respaldó la iniciativa además de ofrecer y entregar equipamiento deportivo adicional para motivar a los participantes.

En México hay más de 230 mil personas en prisión, muchas de los cuales recuperarán su libertad. Creer en la reinserción es una decisión de seguridad pública que a través de verdaderas segundas oportunidades puede evitar que las personas vuelvan a delinquir.

Los testimonios de los PPL son reveladores. En palabras de Luis “aprendemos incluso a perdonarnos a nosotros mismos por haber llegado aquí”. Efraín contó cómo la disciplina diaria, el entrenamiento y el acompañamiento psicológico le han permitido reconstruir hábitos y pensar nuevamente en su familia y en su futuro: “tanto en el ring como en la vida hay caídas, lo importante es nunca tirar la toalla”.

En momentos donde la conversación pública suele reducir la seguridad a operativos, detenciones y penas más severas, lo que ocurre en Atlacholoaya nos recuerda algo fundamental: atender las causas de la violencia —incluso dentro de prisión— reduce la violencia y produce comunidades más seguras.

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