José Luis Díaz ejerce el oficio de sastre desde hace más de 30 años gracias a que su padre le enseñó los secretos y manejos de la tela y la máquina de coser. Su especialidad es la sastrería de compostura, con la que repara y ajusta todo tipo de prendas que van desde pantalones y camisas hasta sacos y chamarras para motociclistas, gracias a que hace años trabajó en una fábrica que elabora dicha ropa.
Entre los hilos, tijeras y máquinas también debe convivir con los habitantes de una vecindad del Centro Histórico, ya que su madre le heredó el puesto de portero y, por lo tanto, debe estar al tanto de cualquier problema que ocurra.
José Luis comenta que le gustan mucho sus dos trabajos, pues le permiten vivir de manera tranquila y lejos del bullicio del Centro, a pesar de vivir en él.

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