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El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y la aspirante demócrata al puesto, Kamala Harris, se verán las caras en un debate por primera y única vez el miércoles en la noche en Utah.
El positivo a Covid-19 de Donald Trump, de 74 años, sumada a las inquietudes sobre el estado físico y la edad de su rival, Joe Biden, que es tres años mayor, aumenta el interés por el encuentro entre los números dos, que se desarrollará en Salt Lake City, en Utah.

A menos de un mes de las elecciones del 3 de noviembre, la pandemia del coronavirus domina el debate antes de su inicio: ambos candidatos debatirán separados por una mampara, y se aumentará la distancia entre ambos a casi cuatro metros.
Esta podría ser una gran oportunidad de despuntar para la senadora Kamala Harris , una exprocuradora que tuvo un desempeño estelar en los debates de la primaria demócrata, aunque después no se tradujo en una mayor intención de voto.
Entre los temas que Harris -de 55 años- puede usar a su favor está la gestión de la pandemia que deja más de 209.000 muertos en Estados Unidos, el país con más fallecidos del mundo.
Este año la Covid-19 será la tercera causa de muerte entre los estadounidenses.
Con el anuncio del contagio del presidente, todos los ojos están puestos en Pence, de 61 años.
Este cristiano evangélico tradicional asistió a un evento en la Casa Blanca el 26 de septiembre para la nominación de la jueza conservadora Amy Coney Barrett a la Corte Suprema.
Aunque varios asistentes, incluidos el mandatario y su esposa dieron positivo desde entonces, Pence no se ha contagiado con el virus.
Un punto débil de Pence es su cargo como jefe de la célula de crisis para luchar con la covid-19, pero a su favor tiene su trayectoria y su experiencia como locutor de radio, que le permitió tener un buen desempeño en el debate de los candidatos a vicepresidente en 2016.
Con información de AP y AFP
lsm
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