Luego del tiroteo en la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán, que dejó como saldo una turista muerta y 13 más heridos, y el agresor fallecido aparentemente por una herida de bala autoinfligida, en diversos medios se señala la posibilidad de que el ataque haya estado relacionado con la llamada True Crime Community (TCC, o Comunidad de Crímenes Reales). ¿De qué se trata esta comunidad virtual?
Las versiones se desarrollaron luego de que se dieran a conocer imágenes del atacante que parece llevar una playera con la leyenda "Disconnect & Self-Destruct". Se trata de un verso de la canción “The Outsider” de A Perfect Circle, que ha sido relacionada con la TCC y, en particular, con Dylan Klebold, uno de los autores de la masacre de Columbine, perpetrada en 1999, justo un 20 de abril, en Colorado, y que dejó 12 estudiantes y un profesor muertos. Klebold y Eric Harris, autores de la masacre, se suicidaron.
Poco conocida excepto en algunos foros marginales hasta hace poco en América Latina, la TCC es una comunidad virtual cuyos integrantes comparten un interés obsesivo por los asesinos en masa con mayor repercusión mediática, incluyendo Klebold y Harris, pero también Adam Lanza, el joven que mató a 20 personas en la escuela Sandy Hook, en Newtown, Connecticut, en 2012.

Tras la masacre de Columbine, proliferaron foros y grupos en internet glorificando este tipo de masacres y a sus autores como figuras admirables, incomprendidas.
"El interés público por los autores del tiroteo de Columbine dio lugar a una comunidad de seguidores en línea conocida como 'Columbiners'. En la práctica, los participantes en la TCC se comportan como fans devotos de sus asesinos favoritos: se visten como ellos, garabatean sus nombres en los cuadernos del colegio, cuelgan fotos en sus habitaciones, crean o encargan obras de arte sobre ellos, etc. Algunos llegan incluso a describirse a sí mismos como 'hibristófilos' (personas sexualmente atraídas por los delincuentes violentos)", advierte el Institute for Strategic Dialogue (Instituto para el Diálogo Estratégico, o ISD, por sus siglas en inglés).
"Estos fans se reúnen en foros en línea —como Tumblr, Discord, Telegram, X y otros— y a través de hashtags para interactuar con otras personas que comparten sus intereses. Lo que resulta más preocupante es que algunos fans de la TCC van más allá y llevan a cabo ataques violentos, ya sea como expresión de sus propios agravios, para rendir homenaje a sus asesinos favoritos o para ganar notoriedad dentro de la TCC", añade.
De acuerdo con el ISD, la TCC se ha convertido "en uno de los factores que más contribuyen a los actos de violencia pública en Estados Unidos y en todo el mundo". Las investigaciones del ISD identificaron al menos 15 tiroteos en escuelas o complots de ataque frustrados vinculados a la TCC desde principios de 2024 y hasta septiembre de 2025.
"Los atacantes vinculados a la TCC suelen estar motivados por el deseo de notoriedad, y la cobertura mediática de estos incidentes tiene un alto potencial de movilizar a otros seguidores de la TCC para que lleven a cabo sus propios ataques", señala ISD.
Pero la influencia ha crecido más allá de Estados Unidos. Según el Combating Terrorism Center (CTC, o Centro para el Combate al Terrorismo), en Indonesia, el jefe de la Unidad de Investigación Criminal de la Policía Nacional, el comisionado Syahardiantono, en 2025 el escuadrón antiterrorista de la policía nacional había tratado a 68 niños expuestos a la ideología extremista violenta a través del TCC “con un plan de acción dirigido al entorno escolar y a sus compañeros”.
"Los actos violentos vinculados al TCC a menudo hacen referencia, explícita o implícitamente, a otros actos violentos relacionados con el TCC o que forman parte de su tradición, como el tiroteo en la escuela secundaria Columbine. Las conexiones con el TCC suelen manifestarse a través de manifiestos que hacen referencia a perpetradores conocidos, comunicaciones en línea en espacios del TCC antes de un ataque y la imitación deliberada de gestos, símbolos, vestimenta e inscripciones en las armas. Estas señales rara vez son casuales; los perpetradores hacen legible su afiliación al TCC, o a una subcomunidad específica dentro de él, mediante un lenguaje simbólico compartido", explica el CTC.
Más recientemente, el 30 de marzo, un adolescente de 15 años disparó con una escopeta a sus compañeros de escuela en la provincia argentina de Santa Fe. Mató a un alumno de 13 años y dejó varios heridos.
El atacante, quien fue detenido, confesó haber planificado el hecho y ser parte de la TCC.